Kylian Mbappé celebra el gol ante el Bayern de Múnich
El Real Madrid subraya las razones para la gesta en Alemania: más posesión y no repetir errores
Militao, Bellingham y Mendy serán titulares en Múnich y Carreras pierde el sitio tras su floja actuación en el Bernabéu
Los dos errores arbitrales que señala Mateu Lahoz y perjudicaron al Real Madrid ante el Bayern
«Si marcamos el segundo gol ganamos al Bayern, porque la presión del Bernabéu tras el 1-2 era tan grande que ya la estaban acusando y nosotros íbamos en volandas». Esa era la conversación interna que varios veteranos del equipo mantenían en la cocina blanca después del partido. Esa reflexión volvió a comentarse el día después en el entrenamiento. Ya no valen lamentaciones, pero sí la argumentación. El Real Madrid tiene razones para pensar que puede conseguir la proeza en Alemania.
Hay cinco capítulos que permiten pensar a la dirección deportiva que la gesta no es una quimera. Arbeloa explota esa veta, ya que el conjunto blanco ha conseguido muchas veces éxitos impensables cuando nadie creía en él. La primera razón es que no hay miedo, porque el Real Madrid de Zidane y el Real Madrid de Ancelotti ya lo consiguieron: el equipo ha ganado tres veces y ha empatado una en las últimas cuatro visitas al campo del Bayern. El segundo argumento defendido por Arbeloa y sus pupilos es que la gente habla del dominio del Bayern y el Real Madrid creó nada menos que nueve ocasiones de gol. Vinicius falló una ante Neuer y el guardameta alemán detuvo cuatro disparos de gol de Mbappé. La consecuencia es que hay que acertar mucho más, porque las oportunidades se generan.
El tercer razonamiento es que durante cinco días trabajaron en Valdebebas con el planteamiento de defender bien y no tener pérdidas, y en todo caso estar vigilantes de esas pérdidas. Pues los dos goles sufridos llegaron en dos errores de infantiles, especialmente el segundo tanto, con una debilidad manifiesta de Carreras y más de medio equipo delante del balón y sin poder llegar físicamente a defender. El técnico analiza que si se defiende con mayor seguridad y rigor no ocurrirán estas cosas.
El cuarto punto para pensar que clasificarse es posible es que entrenador y futbolistas dialogaron con el reto de tener mayor posesión de balón y eso es lo que deben hacer en Múnich, porque en el Bernabéu no se crearon opciones de salida de la pelota y se perdieron demasiadas posesiones muy pronto en la primera parte. Para ello, Arbeloa pidió y pedirá a sus pupilos que sean más solidarios con el compañero que tenga el esférico para que encuentre varias opciones de pase ante la presión que ejecuta el cuadro bávaro.
Estarán todos disponibles
La quinta columna para creer en el éxito es que toda esa argumentación se aplicará en el césped con futbolistas concretos: Bellingham será titular en Múnich con el objetivo de tener mayor posesión y demostrar el carácter que el Real Madrid impuso en la última media hora con el inglés en el campo. En la retaguardia, Mendy y Militao serán titulares. El francés es el mejor lateral izquierdo defensivo del mundo y por su zona no pasa nadie con el balón controlado. Y el central brasileño es uno de los mejores marcadores del planeta, con una experiencia que le permite anular a los rivales sin entrar al trapo, solo con una colocación perfecta para cortar pases decisivos.
Lo vimos ante el Bayern en situaciones de desventaja dos contra uno. Enorme Eder Militao. Estos cambios significarán que Carreras pierde el puesto y el sitio. Ya había fallado en otros partidos. Tanto Fran García como Mendy le habían superado. Su error en el segundo gol, de espaldas y sin garra para pelear la pelota, no puede cometerse a este nivel cuando además se había hablado tanto de este peligro. Es verdad que recibió el balón de espaldas y se encontró rodeado por tres rivales, pero ahí debería haber tenido frescura de ideas y de físico para correr con el balón hacia su propio campo y lanzarlo fuera de banda si era preciso.
Los jugadores del Real Madrid Kylian Mbappé (c), Vinicius Jr. (d) y Álvaro Carreras (i) al finalizar el encuentro
La baja de Tchouaméni es objeto de un concienzudo análisis para saber quién juega de pivote en Alemania. Puede ser Valverde. En teoría debería ser Camavinga. Y también puede serlo Huijsen. Ya se habló hace meses de la posibilidad de adelantar al de Málaga al centro del campo. Es otra opción. Tiene calidad con su pase preciso. Y por alto es un muro.
El vestuario habla de otros argumentos para dar el golpe de estado en la Champions y revertir el favoritismo: nadie confía en ellos para conseguirlo y esta es una situación que ya han vivido anteriormente y que acabó con éxito madridista y con el trofeo de la Champions colocado en el Tour del Bernabéu. Sucedió precisamente en el campo del Bayern hace doce años. Los goles de Sergio Ramos destrozaron al equipo de Guardiola. Es una verdad demostrada. Los futbolistas del Real Madrid rinden mejor cuando constatan que nadie cree en ellos. El hecho de jugarse la temporada en la Copa de Europa con la necesidad de superar la eliminatoria en Múnich es un acicate superior.
La cocina de Valdebebas escucha otras cosas internas entre los jugadores para reaccionar en el momento clave del curso. Los líderes del grupo han pedido a sus compañeros que por favor disparen a puerta con mayor precisión. El discurso íntimo es que no se pueden fallar tantas ocasiones, porque Neuer se convirtió en la estrella del partido con nueve paradas. Y Vinicius lanzó fuera una de las más claras, solo ante el peligro. Los capitanes han expuesto que deben estar todos muy concentrados y perfectos para el encuentro de vuelta. Y ese partido comienza ganando al Girona de Míchel este viernes. No se puede fallar en Liga. El triunfo es necesario para acudir a Múnich con la confianza intacta.