Vincent Kompany, entrenador del Bayern de Múnich
Champions League
Kompany resta protagonismo al Real Madrid y lanza un mensaje claro: «El próximo es el más importante»
El técnico no quiso pasar por alto el papel de la grada, asegurando que el empuje de la afición fue determinante en los minutos de mayor tensión
El Bayern de Múnich ha logrado certificar su billete a las semifinales de la Liga de Campeones tras eliminar al Real Madrid. Vincent Kompany, técnico del conjunto bávaro, se mostró exultante este miércoles tras el pitido final, destacando la madurez de su plantilla para no perder la fe en ningún momento del encuentro, a pesar de la entidad del rival.
En declaraciones concedidas a DAZN, Kompany subrayó que la clave del éxito residió en la calma y el control del juego. Según explicó, el equipo tuvo mucha posesión y mantuvo en todo momento la sensación de que el gol acabaría llegando, aunque reconoció el peligro constante que supone enfrentarse al club blanco.
Para el entrenador del Bayern, el Real Madrid siempre representa una amenaza latente, lo que obligó a sus jugadores a demostrar una fortaleza mental extraordinaria para sobreponerse a los contratiempos del partido.
Un Bayern con los pies en el suelo
Kompany no quiso pasar por alto el papel de la grada, asegurando que el empuje de la afición fue determinante en los minutos de mayor tensión. A pesar de la euforia por eliminar al Real Madrid en unos cuartos de final de tal magnitud, el técnico mantuvo los pies en el suelo.
Al ser cuestionado sobre si este triunfo representaba el momento más importante de su trayectoria en los banquillos, Kompany fue tajante al afirmar que, aunque ha sido una noche especial, para él el partido más relevante siempre es el próximo, dejando claro que el objetivo final del Bayern es el título.
El próximo partido es el más importante. Seguimos adelanteEntrenador del Bayern de Múnich
La indignación de Arbeloa
En el bando contrario, el ambiente fue de absoluta desolación y malestar. Álvaro Arbeloa, técnico del Real Madrid, analizó la derrota con amargura, poniendo el foco en la actuación arbitral. El preparador madridista no ocultó su enfado por la tarjeta roja mostrada a Eduardo Camavinga, una decisión que, a su juicio, marcó el devenir de la eliminatoria de forma injusta.
Arbeloa confesó sentirse especialmente dolido por sus futbolistas tras el esfuerzo realizado y evitó entrar en detalles sobre su futuro tras el fracaso europeo, limitándose a lamentar una expulsión que consideró determinante para el desenlace del cruce.