Fundado en 1910

Sandro Schaerer valida un gol del Bayern de Múnich tras consultar con el VAREFE

Los dos errores del arbitraje español en el PSG - Bayern que enturbiaron un partido memorable

el arbitraje español estuvo presente en el PSG - Bayern de Múnich aunque el árbitro principal del encuentro fue Sandro Schaerer. En cambio, tanto los asistentes como el equipo VAR eran colegiados de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Ángel Nevado y Guadalupe Porras fueron los asistentes mientras que Jesús Gil Manzano actuó de cuarto árbitro. Después, como árbitros VAR se encontraba Carlos del Cerro Grande y de AVAR Guillermo Cuadra Fernández.

Mucha presencia española en la ida de las semifinales de la Champions League, un duelo que además ya ha sido catalogado en numerosos medios de comunicación como «el mejor partido de la historia». El debate está servido y es evidente que fue una batalla memorable, pero que no estuvo exenta de polémica. Se señalaron dos penaltis, uno para cada equipo, y lo cierto es que ambos generan dudas. En uno entró el VAR para revisar la acción y en el otro se hizo el silencio.

La primera pena máxima se señaló en el minuto 15 a favor del Bayern de Múnich y sirvió para que Harry Kane pusiera el 0-1 en el Parque de los Príncipes. La jugada que provocó el penalti es un derribo de Willian Pacho a Luis Díaz que en directo no ofreció discusión y llevó a Sandro Schaerer a señalar penalti. Sin embargo, si analizamos bien la acción no está tan claro que fuese falta.

Es cierto que el defensor del PSG en ningún momento toca el balón, pero en realidad es Luis Díaz el que golpea con su pierna al jugador ecuatoriano, que está en busca de la pelota. Una acción extraña, que dependiendo de la toma que se escoja parece una cosa u otra, pero en la que el VAR pudo entrar para que el colegiado suizo analizara bien la acción. Así lo analizó el exárbitro Mateu Lahoz en Movistar+, quien consideró que «con estas imágenes» Schaerer «podría haber tomado otra decisión».

La segunda acción donde el VAR no estuvo acertado fue en el descuento de la primera mitad, con 2-2 en el marcador. Del Cerro Grande y Cuadra Fernández entendieron que había una mano punible de Alphonso Davies en el área y que debía señalarse como penalti. Una acción de lo más polémica y que ya habían juzgado en el campo la linier Guadalupe Porras, perfectamente posicionada, y Sandro Schaerer al entender que la mano estaba en posición natural. Sin embargo, desde la tecnología opinaron lo contrario y mandaron al árbitro suizo al monitor.

Terminó señalando penalti Schaerer y Dembélé lo transformó y mandó 3-2 el partido al descanso. Fue un penalti de lo más protestado por el Bayern y que cuesta entender que se señalara. Por ejemplo Mateu Lahoz consideró que era «un balanceo natural de los brazos» y recordó que los jugadores no pueden correr con las manos pegadas todo el rato. Además, fue crítico con Del Cerro Grande por «dejar vendida» a su compañera en el campo.

También fue muy crítico con esta decisión el entrenador del Bayern de Múnich, Vincent Kompany, que además destacó que la mano de Davies «viene de un rebote», un hecho que en teoría impide que se señale la infracción. «Acabo de ver las imágenes del penalti y primero le da en la pierna y luego le da en el brazo. Tengo que entender por qué es penalti», dijo para después añadir: «Estoy mirando si el penalti se ha dado por ese motivo. Le ha dado el balón en la mano, si se ha dado de esa manera ha sido el momento clave».