Volvió Raúl y ganó el Madrid: claro
Raúl vio el partido que todos vimos. Una cosa de locos que se puso 2-0 como pudo estar 0-2 antes de la primera media hora.
Al madridismo le va sufrir y tiene mala memoria. ¿Esperaba un paseo? Es la Champions, había rival y acumulaba bajas Como si nada. Raúl debutaba en la tele y en el Bernabéu, el Inter no tenía nada que hacer, queridos. ¡Memoria!
El fútbol. Hay un exceso de bloque alto, bajo, presión, esas pavadas. Olvidan la magia, la costumbre, el peso de la púrpura… Raúl y Bernabéu, ganaba el Madrid. Sucedió más allá del 90 por ciento de las veces. Esta fue una más. En Copa de Europa, el Madrid y el Bernabeú cuentan con espíritus chiripitifláuticos. Los que nunca fallan. Raúl es uno de ellos, ¡jaaaja!
Por cierto, el fichaje que le falta a Movistar es Courtois, un mini micro casco y preguntarle entre paradón y paradón. Si le pagaran por intervención, Telefónica cerraba. Ojo.
Pues eso, que Courtois y Raúl fueron los protagonistas de la noche. El belga, considerado como el mejor portero del mundo y de todos los tiempos volvió a jugar otro partido monstruoso. El 7 ha sido el mejor futbolista español de la historia.
Ciertos sabios discreparon de mi opinión hasta que un día apareció Guardiola y le preguntaron. Arqueó las cejas y respondió que sí, que Raúl era el mejor jugador español de todos los tiempos según su saber y entender. Y se acabó la discusión. Harakiri antes que discrepar de O Pep. Y hasta ahora.
Raúl vio el partido que todos vimos. Una cosa de locos que se puso 2-0 como pudo estar 0-2 antes de la primera media hora. El Inter salió mandón porque conoce a Mourinho, juntos ganaron la Copa de Europa y en Chamartín, y esperaba lo que pasó: un Madrid a esperar y salir a lomos de su velocidad y animado a ello por la ausencia de volantes. Güler, Bernardo, Tchouaméni y Camavinga no estaban. Y Cestero y cía no cuentan. La pregunta es si con ellos, el Madrid jugará a lo mismo o propondrá otra cosa. Valverde dijo que no pueden verse sometidos así en casa. Sigamos esperando.
Un partido en fin loco, un ir y venir con mando italiano excitante de ver. La locura lo confirma que acabó 2-1 cuando lo normal hubiese sido un 7-6. En noche de porteros, Josep Martínez regaló el 2-0 y luego salvó cuatro o cinco, quizá seis.
Sectores del Bernabéu pitaron varias veces lo cual tiene su mérito, lo normal era meterse debajo del asiento cada vez que el Inter atacaba. El Bernabéu espera más.
Buen triunfo, en fin, primer paso para que el equipo acabe por fin entre los ocho primeros y una cataplasma pensando en lo de Sevilla. Como entonces el Madrid pudo meter cinco o seis goles. M’Bappé, que igualó los 71 tantos en Champions precisamente de Raúl. Hizo uno y pudieron ser tres. O cuatro. Tampoco Bellingham tuvo su noche rematadora. Vinicius sigue buscando su mejor tono.
Pensando y pensando llegamos a la conclusión de que al Madrid le faltan todavía muchas cosas. Y le ganó al Inter. Y encajó sólo un gol. E hizo dos y pudieron ser siete. Debía ganar y ganó. Era noche para eso. Un por lo menos importantísimo.