Los jugadores del Real Oviedo se lamentan tras encajar un gol en el Carlos Tartiere
De tocar la gloria al hundimiento: los fallos que han hecho naufragar el prometedor proyecto del Oviedo
La afición carbayona soñó con un regreso glorioso a la élite del fútbol español, pero las decisiones tomadas por el Grupo Pachuca han reventado la ilusión de toda una ciudad
Tensión en Oviedo: la afición estalla contra la directiva y jugadores tras la mala situación del equipo
Eran las cerca de las 23:40 de la noche del sábado 21 de junio de 2025. El Real Oviedo acababa de volver a Primera División después de 8.750 días fuera de ella y el estadio Carlos Tartiere de la capital del Principado de Asturias se llenó de miles de aficionados que desobedecieron a las autoridades e invadieron el terreno de juego del municipal carbayón.
Fue el final de una travesía por el desierto que duró casi un cuarto de siglo. La emoción se apoderó tanto de los más viejos del lugar como de todos esos jóvenes que se habían imaginado en sus mentes algo así y todos los focos apuntaron a Santi Cazorla, el ídolo indiscutible de la afición carbayona que había regresado al Oviedo en el verano de 2023 perdiendo dinero y con el objetivo de devolver al equipo de su vida a la élite del fútbol español.
Aquella noche, las calles de Oviedo se llenaron de miles de aficionados que seguían sin creerse lo que acababa de suceder. La fiesta se alargó hasta altas horas de la madrugada y, por unos días, lo meramente deportivo pasó claramente a un segundo plano. Era momento de celebrar algo histórico que llevaba 24 años sin producirse.
Los meses pasaron, la competición regresó y los más de 26.000 socios que renovaron el abono para ver a su equipo en Primera se dieron cuenta de que el regreso a Primera iba a basarse en sufrir hasta el último día. Pero lo que no se imaginaban es que el Grupo Pachuca, el propietario del equipo, iba a tirar por la borda algo mágico por culpa de una serie de decisiones que, a día de hoy, siguen careciendo de sentido.
La primera de ellas fue la destitución de Veljko Paunovic, el entrenador que devolvió al Oviedo a la élite, el 9 de octubre de 2025. Unos días antes, el conjunto azul había perdido en el Tartiere ante el Levante un partido de vital importancia y la directiva del club consideró que los seis puntos de 24 posibles que había conseguido el técnico serbio eran insuficientes.
Aficionados al paso de la llegada del autobús del Real Oviedo
Paunovic hizo las maletas, dejó al equipo fuera de los puestos de descenso y Luis Carrión–el técnico que había salido malamente del club en el verano de 2024 rumbo a la UD Las Palmas–regresó al Oviedo para vivir una segunda etapa en el banquillo del Tartiere, decisión que crispó a la inmensa mayoría de la afición carbayona.
Jesús Martínez, el propietario del club, alegó que la destitución de Paunovic se debía a una cuestión deportiva y en la sala de prensa del Carlos Tartiere afirmó que el objetivo del equipo era lograr la clasificación para competiciones europeas a final de temporada, deseo que enfureció más si cabe a los oviedistas. «Somos el grupo más ganador de la historia del fútbol mexicano. Quiero hablar de clasificarnos para competiciones europeas, no quiero hablar de estar fuera del descenso por diferencia de goles».
La plantilla que había confeccionado el Grupo Pachuca no tenía nivel para meterse en Europa y ese deseo del mexicano le ha acabado lastrando al Real Oviedo, que tampoco despuntó con Luis Carrión, un entrenador que no había ganado ni un solo partido en Primera División.
La apuesta por el técnico catalán se vio como un error más por parte del Grupo Pachuca y el 14 de diciembre de 2025, poco después de caer goleado por 4-0 ante el Sevilla en el Sánchez-Pizjuán, fue destituido como entrenador del Oviedo. Y a su llegada a la capital asturiana, el ambiente en los aledaños del Tartiere fue de crispación total.
Sin embargo, el Grupo Pachuca tenía preparado algo aún más polémico. Salió Luis Carrión y entró Guillermo Almada, que llegó al Oviedo después de que el club asturiana le pagara 400.000 euros al Valladolid por el traspaso de sus derechos federativos.
Un mercado de invierno decepcionante
La llegada del técnico uruguayo provocó una sensación de indiferencia entre la afición carbayona, que empezó a mostrar su hartazgo con protestas dentro del Tartiere dirigidas a la propiedad.
Almada aceptó el reto y, a pesar de no ganar, hizo competir al equipo. Y así se llegó al mercado de invierno, donde la afición esperaba un esfuerzo extra de la directiva en forma de fichajes. Llegaron tres jugadores (Nico Fonseca, Thiago Borbas y Thiago Fernández) y sus fichajes generaron polémica, ya que todos venían del fútbol iberoamericano y no tenían experiencia en Primera, que es lo que demandaba la afición.
Kylian Mbappé (d) pelea un balón con el centrocampista del Real Oviedo Nacho Vidal
Se cerró el mercado de transferencias invernal, el Oviedo se quedó con 24 jugadores y el reto no era otro que buscar permanecer en Primera con una plantilla con muchas carencias y, por si fuera poco, teniendo el peor equipo de la categoría.
Con esto, se ha llegado a este sábado 14 de marzo, día en el que el Oviedo recibe al Valencia, uno de los tres equipos a los que ha ganado en Primera, en el Carlos Tartiere, a ocho puntos de la salvación que marca el Elche y con la sensación de que el prometedor proyecto con el que soñaba el Grupo Pachuca ha naufragado estrepitosamente.
Así las cosas, el Real Oviedo afrontará el último tercio de la Liga sabiendo que ya no tiene margen de error y con la afición pensando más en el regreso a Segunda que en una salvación que cada vez se antoja más complicada.