Kylian Mbappé se lamenta durante el partido frente al Girona
Real Madrid 1-1 Girona
El Real Madrid no logra salir de su enésima crisis de la temporada y cede dos puntos más en Liga
El equipo de Álvaro Arbeloa no logró pasar del empate ante el Girona y llega a la cita de Múnich con la moral por los suelos (1-1)
La IA vuelve a ser cruel con el Real Madrid y le da pocas opciones de remontar ante el Bayern en Múnich
En un deporte como el fútbol, hablar de crisis suele ser sinónimo de que algo va mal, pero cuando es el Real Madrid el involucrado todo se magnifica mucho más y eso es lo que le viene pasando estas dos últimas semanas en el torneo de la regularidad. El equipo de Álvaro Arbeloa no logró pasar del empate ante el Girona y llega a la cita de Múnich con la moral por los suelos y con más dudas que certezas (1-1).
Unos días después de presenciar la derrota en la ida de los cuartos de Champions ante el Bayern, el Bernabéu respondió con nota y volvió a llenarse para ver uno de esos partidos en los que el Real Madrid no podía fallar por mucho que estuviera a siete puntos del liderato, marcado por el Barcelona.
Para tratar de vencer al Girona, Álvaro Arbeloa apostó por un once reconocible con algunas variaciones y, con el balón en juego, se pudo ver a un Real Madrid bastante activo, que salió a presionar al rival y que tenía ganas de dedicarle un triunfo al Bernabéu antes de volar a Múnich para disputar la vuelta de los cuartos de Champions.
Ese deseo se plasmó sobre el terreno de juego, pero a la hora de acercarse al área rival, el Real Madrid se encontró con una defensa férrea que le impidió marcar ese ansiado 1-0 que el equipo de Arbeloa quería marcar lo antes posible y así poder empezar a encaminar un triunfo obligado.
Con el paso de los minutos, el conjunto blanco mantuvo su idea de juego, siguió mandando con balón y se acercó con cada vez más frecuencia a la portería de Gazzaniga, pero el gol seguía sin llegar y eso dio tranquilidad al Girona, que no se puso nervioso, mantuvo la compostura y, de vez en cuando, llegó con cierto peligro a la meta de Lunin, que estaba viviendo el partido con tranquilidad.
El equipo de Álvaro Arbeloa lo intentó de todas las formas, pero en los metros finales se quedó algo bloqueado y no fue capaz de romper una igualada que no le estaba gustando demasiado al Bernabéu y que no hubo forma de desequilibrar para disgusto del aficionado madridista.
El 0-0 no era un buen resultado para el Real Madrid. Arbeloa era plenamente consciente de ello y, tras el paso por vestuarios, se vio a un Real Madrid diferente y con otra actitud.
Tan distinto fue que, en una de sus primeras llegadas al área, Jude Bellingham se quedó cerca de anotar el primero de la noche, pero el tiro del futbolista de Stourbridge fue más centrado de lo que le hubiera gustado y Gazzaniga pudo atraparlo sin problemas.
De la alegría al silencio
El aviso del '5' le dio alas al Real Madrid, ya que en la siguiente jugada de peligro llegó el 1-0. En una jugada iniciada por Brahim, el balón lo recibió Mbappé, el francés vio solo en la frontal del área a Valverde, el charrúa cargó el fusil y fue tal la intensidad de golpeo que Gazzaniga no pudo evitar el tanto a pesar de haber tocado ligeramente el balón.
El uruguayo celebró el gol con su entusiasmo característico y, tras el 1-0, el Madrid se vino arriba, metió una marcha más y siguió apretando al Girona cada vez que recuperaba el esférico. Pero la cosa es que el equipo de Míchel no había dicho su última palabra y en una de sus primeras llegadas al área del segundo acto encontró el gol del empate.
Federico Valverde celebra tras anotar el 1-0 ante el Girona
El cuadro gerundense aprovechó la pasividad defensiva de Brahim y Camavinga, Lemar se quedó en buena posición para disparar, el centrocampista francés sorprendió a Lunin con un zapatazo que el cancerbero ucraniano se quedó a kilómetros de detener y el exjugador del Atlético de Madrid silenció el Bernabéu.
El tanto del empate hizo reaccionar a Arbeloa y en el 64' gastó su primera ventana de cambios. Bellingham y Militao, que regresaron a la titularidad después de varios meses, se fueron al banquillo y dejaron su sitio en el terreno de juego a Huijsen y Arda Güler.
El salmantino tenía claro lo que quería conseguir con la entrada del central hispano-neerlandés y del mediapunta turco, pero la práctica fue bien distinta. El 1-1 llenó de confianza al Girona y la mala noticia para el Real Madrid es que se empezaron a escuchar algunos pitos en Chamartín.
Todo seguía igual. El conjunto merengue no lograba reaccionar y Arbeloa reforzó su apuesta con Mendy y Tchouaméni, que entraron en lugar de Fran García y Camavinga, que se llevó una sonora pitada de camino al banquillo.
Pero no hubo manera de romper el candado plantado por el Girona y el Real Madrid volvió a ceder dos puntos en Liga, lo que le podría dejar a nueve del Barcelona si los de Hansi Flick ganan el derbi ante el Espanyol.
Ficha técnica
1- Girona: Gazzaniga; Arnau Martínez, Francés, Vítor Reis, Álex Moreno; Lemar (Hugo Rincón, 70'), Witsel, Iván Martín (Fran Beltrán, 85'); Tsygankov, Echeverri (Abel Ruiz, 64', Stuani, 85')) y Ounahi (Bryan Gil, 70').
Goles: 1-0 Fede Valverde (49'); 1-1 Lemar (61')
Árbitro: Javier Alberola Rojas (comité de Castilla-La Mancha). Amonestó a los locales Mbappé (35'), Valverde (76') y a los visitantes Hugo Rincón (88')
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 31 de LaLiga EA Sports disputado en el estadio Santiago Bernabéu (Madrid)