Carlos Alcaraz competirá en el nuevo formato del dobles mixto del US Open
Los desorbitados precios del US Open para ver el nuevo formato de dobles mixto en el que estará Alcaraz
El murciano será pareja tenística de Emma Raducanu, número 40 del mundo
El registro imposible que tenía Nadal en tierra batida y que ahora lo posee Alcaraz en hierba
El nuevo modelo de US Open está dando mucho de qué hablar y no ha dejado indiferente a nadie. Este nuevo formato ha despertado el interés tanto de defensores como de detractores por su nuevo formato. Muchos lo ven como un acercamiento a la igualdad de género, puesto que los aficionados podrán descubrir el gran talento que hay en la categoría femenina. Los doblistas, por su parte, critican los cambios, ya que ven como su acceso al torneo les ha sido rechazado, además ahora se suma el elevado costo de las entradas para los seguidores al tenis.
Este es un torneo de exhibición, por lo que llama mucho la atención los elevados precios a los que el torneo está obligando a abonar a los aficionados para acudir. Los simpatizantes este deporte se llevan las manos a la cabeza tras ver la cuantía a la que asciende la cifra, para ver un partido de rondas finales el 20 de agosto los pases oscilan desde 76 a 410 euros.
Algunas de las parejas más esperadas son: Emma Navarro y Jannik Sinner. Elena Rybakina y Taylor Fritz. Mirra Andreeva y Daniil Medvedev. Aryna Sabalenka y Grigor Dimitrov. Iga Swiatek y Casper Ruud. Paula Badosa y Stefanos Tsitsipas. Olga Danilovic y Novak Djokovic y Emma Raducanu y Carlos Alcaraz.
Taylor Fritz sobre el desorbitado precio
La respuesta de los tenistas no se ha hecho esperar, ha sido en este caso el americano Taylor Fritz el que ha querido romper una lanza a favor del torneo y defenderlo: «No estaba al tanto, pero si los boletos se agotan, entonces, supongo que no debería haber nada malo con la tarifa. Creo que se trata de la oferta y la demanda, obviamente.»
Taylor Fritz disputando un encuentro en Wimbledon
De igual manera, ha querido mostrar cierta empatía, pero cautelosamente ha sido realista: «Me encantaría que el tenis fuera superinclusivo y que viniera tanta gente como fuera posible, pero si puedes agotar las entradas con un precio más alto, pues eso es lo que hay».