Carlos Alcaraz ha completado siete meses magníficos
Los siete meses mágicos de Alcaraz: de tocar fondo en Miami a regresar a la cima del tenis dos años después
De marzo a septiembre, el tenista murciano ha dado un salto cualitativo impresionante y afrontará el final de temporada, donde defiende solamente 1.000 puntos, con optimismo
¿Superará Alcaraz a Nadal? Todos los récords que ya ha batido con solo 22 años
Siempre se ha dicho que el tenis es un deporte de que puede cambiar de un momento a otro, en el que las sensaciones priman por encima de cualquier cosa y en el que no sirve de mucho criticar a un jugador por un mal torneo, ya que a la semana siguiente puede acabar ganando otro completamente diferente.
Y eso es exactamente lo que le ha pasado a Carlos Alcaraz en tan solo siete meses. El tenista murciano no empezó el 2025 como él había soñado inicialmente y la tempranera derrota en la primera ronda del Masters 1000 de Miami ante el belga David Goffin le hizo reflexionar.
Carlitos tocó fondo en marzo y decidió parar unas semanas para afrontar la parte central de la temporada con plenas garantías. Se fue de vacaciones a la Riviera Maya con su familia, dejó su arma de trabajo dentro del raquetero y reapareció en abril, mes en el que aterrizó en el Principado de Mónaco, un lugar en el que, históricamente, no había tenido mucha suerte.
La reaparición del tenista murciano fue perfecta. Había dudas de cómo iba a volver, pero el de El Palmar se encargó de disiparlas y se acabó llevando el trofeo de campeón tras imponerse en la gran final del mismo al italiano Lorenzo Musetti.
Ese impulso le sirvió para ir a Barcelona y ganar el Conde de Godó. Pero una actuación estelar del danés Holger Rune en la gran final le dejó sin la posibilidad de levantar su tercer título en la Ciudad Condal. Posteriormente se supo que había competido con unas molestias físicas que le obligaron a renunciar al Masters 1000 de Madrid, un torneo en el que le hacía especial ilusión jugar por el hecho de competir en territorio nacional.
Alcaraz se tomó el descanso que necesitaba y disputó el Masters 1000 de Roma, otro torneo que nunca había ganado, con energías renovadas y las pilas cargadas. El murciano fue de menos a más en la capital italiana y se acabó alzando con el título de campeón al derrotar a Jannik Sinner, que reaparecía tras cumplir sus tres meses de sanción por dopaje, por 7-6 y 6-1 y silenciar al público transalpino.
El de El Palmar sumó otro título más a su palmarés, siguió recortándole puntos a Sinner en su lucha por recuperar el número uno del mundo y llegó a Ronald Garros, donde defendía la corona de campeón, en plena forma.
Sobre la arcilla de París, el español no decepcionó y se acabó llevando su segundo Roland Garros en una final memorable que se alargó hasta las cinco horas y 29 minutos y en la que Carlitos tuvo que levantar tres bolas de partido en contra.
Tras el éxito parisino, Alcaraz volvió a ganar el ATP 500 de Queen's, se quedó a las puertas de levantar su tercer título de Wimbledon consecutivo y perdió puntos. Pero eso no le importó del todo a Carlitos. Sabía que estaba haciendo las cosas francamente bien y que el esfuerzo iba a tener su recompensa.
Una gira estadounidense perfecta
Tras quedar subcampeón en Wimbledon, Carlitos se tomó otro break para descansar y renunció a jugar el Masters 1000 de Toronto con el único objetivo de llegar en plena forma a Cincinnati y el US Open, dos torneos en los que había conseguido pocos puntos en 2024 y en los que quería ir con todo.
Esa renuncia le vino de maravilla. Alcaraz desconectó por completo, fue con todo a por su primer Masters 1000 de Cincinnati y se acabó llevando el título de campeón tras volver a vencer a Sinner, que se tuvo que retirar cuando iba perdiendo 5-0 en el primer set.
El triunfo en Cincinnati llenó de optimismo a Carlitos y esa confianza le llevó a ganar también el US Open, un torneo que ya había conseguido en 2022, lo que le dio su sexto Grand Slam con tan solo 22 años y le sirvió para recuperar el número uno del mundo.
¿Y ahora qué? Esa es la pregunta que ha surgido en las últimas horas. De aquí a que acabe la temporada tenística, Alcaraz sólo defiende 1.000 puntos por los 2.830 de Sinner, ahora número dos del mundo. Esto significa que Carlitos tiene margen de sobra para acabar el año en lo más alto, pero al mismo tiempo sabe que no puede despistarse más de la cuenta.
Lo único que tiene que conservar Alcaraz son los 500 puntos del ATP 500 de Pekín y mejorar sus actuaciones del año pasado en Shanghái, París-Bercy y las ATP Finals, torneos que querrá ganar por primera vez para seguir haciendo historia. En definitiva, el murciano afronta el final de año con optimismo.