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Carlos Alcaraz corre a por una bola en un partido de la Laver Cup

Carlos Alcaraz corre a por una bola en un partido de la Laver CupEFE

El apretado calendario de Alcaraz hasta final de año que genera dudas por el riesgo de lesión

Tras una gira veraniega de lo más exitosa, en la que ganó el Masters 1000 de Cincinnati y el US Open, Carlos Alcaraz ya tiene la mente puesta en el exigente final de temporada que le espera antes de gozar de unas semanas de descanso antes de encarar el 2026.

Su primera parada arranca este jueves en el ATP 500 de Tokio, torneo con el que el murciano inicia la gira asiática y disputa tan solo tres días después de haber concluido la Laver Cup, el torneo de exhibición que se disputó en San Francisco y que acabó con la victoria final del equipo mundial, capitaneado por André Agassi, por un resultado de 15-9.

Para llegar a la capital nipona, en la que estrenará oficialmente su condición de número uno del mundo, el murciano tuvo que subirse al avión y estar allí sentado nueve horas y diez minutos sin siquiera poder descansar unos días antes de afrontar su debut en Tokio.

El calendario no espera a nadie y Alcaraz sabe el peaje que tiene que pagar para defender con éxito la condición de número uno del mundo, que recuperó tras vencer a Jannik Sinner en la final del US Open, el último Grand Slam de la temporada.

Si toda va bien (es decir, si gana el título de campeón), Carlos Alcaraz pasará un total de seis días en la capital nipona y después deberá de viajar hasta Shanghái, ciudad en la que se juega el penúltimo Masters 1000 de la temporada, que arranca el 1 de octubre, aunque el murciano no debutará hasta bien entrada la semana. Esto significa que entre la cita de Tokio y la de Shanghái sólo habrá unos pocos días de diferencia en los que Carlitos tampoco podrá descansar todo lo que a él le gustaría.

El tenis es un deporte muy físico y eso exige a los jugadores intentar estar en la mejor forma posible. El problema es que con tan poco tiempo entre torneo y torneo, los tenistas no pueden parar para desconectar y eso, lógicamente, repercute en el nivel de juego que puedan desplegar.

El Masters 1000 de Shanghái se disputa del 1 al 12 de octubre. De momento, Alcaraz figura en la lista de tenistas inscritos y todo apunta a que lo disputará, ya que en la ciudad china defiende un total de 200 puntos y sabe que si no juega el torneo los perderá. Y eso algo que no le interesa porque no tiene el número uno garantizado al 100 %.

Tras la cita china, Alcaraz viajará a Riad para disputar el Six Kings Slam, un torneo de exhibición que se organiza en la capital de Arabia Saudí del 15 al 18 de octubre. El murciano no debutará el mismo día del comienzo, pero lo hará al siguiente con casi total seguridad. Y eso hará que si gana en Shanghái tendrá cuatro días de desconexión, del cual uno lo utilizará para viajar desde China hasta Arabia Saudí, que se encuentra a diez horas de distancia.

En poco más de tres semanas, el murciano habrá viajado un total de 10.000 kilómetros y eso podría repercutir en su estado físico. Por tanto, el riesgo de lesión está ahí y eso es algo que Carlitos quiere evitar como sea. El de El Palmar no se puede permitir estar fuera de las pistas por molestias físicas, pero el calendario es el que es.

Después de jugar el Six Kings Slam, el tenista murciano disputará el Masters 1000 de París-Bercy, que empieza de manera oficial el 27 de octubre, y tampoco tendrá mucho tiempo para descansar en Murcia y, posteriormente, viajar a la capital gala para jugar el último torneo de la temporada en esta categoría.

Alcaraz también está obligado a jugar en París. Defiende 100 puntos y todo lo que pueda mejorar será bueno para mantener el número uno del mundo. Y si acaba venciendo en la ciudad de la luz, su participación concluirá el 2 de noviembre, tan solo una semana antes de viajar a Turín para competir en las ATP Finals, torneo que tiene marcado en rojo en el calendario.

Y, acto seguido, aparecen las Finales de la Copa Davis, que se celebran en Bolonia del 19 al 23 de noviembre. Aun no se sabe si Alcaraz va a formar parte del equipo español (la lógica hace indicar que sí), pero el resultado vendrá a ser el mismo. España jugará el jueves 20 de noviembre a las 10:00 contra República Checa y Alcaraz podría llegar a la cita con tan solo tres días de descanso.

En definitiva, la hoja de ruta de Carlitos de aquí a final de temporada es simplemente extenuante. En poco más de dos meses, el murciano disputará cinco torneos y podría acabar el año habiendo jugado un total de casi 100 partidos, algo que es, sencillamente, una auténtica locura física. Pero así lo ha organizado la ATP, que prioriza el dinero al espectáculo.

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