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Alejandro Davidovich Fokina celebra la victoria ante Reilly Opelka

Alejandro Davidovich Fokina celebra la victoria ante Reilly OpelkaAFP

La respuesta de Davidovich a los aficionados que le hicieron una peineta: «Eran cuatro ignorantes borrachos»

Una recomposición oportuna en el quinto set, cuando parecía estar en caída libre, rehabilitó a Alejandro Davidovich Fokina, que dilapidó una ventaja de dos sets a la que reaccionó su rival. Reilly Opelka estuvo muy cerca de enseñar la puerta de salida del Open de Australia al español, decimocuarto del mundo a base de cañonazos. Los había contenido bien 'Foki' durante los primeros sets, pero comenzó a implosionar a medida que el público le provocaba y se posicionaba a favor del gigante estadounidense.

Todo lo que había hecho el tenista malagueño, en buen nivel en este inicio de curso, estuvo a punto de irse por la borda. Frenó a tiempo la reacción contundente del norteamericano de dos metros y once centímetros y selló, al final de casi cuatro horas, un triunfo sufrido, en cinco sets (6-3, 7-6(3), 5-7, 4-6 y 6-4) para avanzar a la tercera ronda del primer Grand Slam de la temporada y seguir soñando con hacer grandes cosas.

«Siempre luchando», escribió en la cámara Davidovich al terminar el partido. Aprovechó el tradicional honor que se concede al ganador de cada encuentro para reivindicar una actitud que le sirvió para salir del apuro y progresar en el primer Grand Slam del curso. Porque el español entendió estupendamente al principio el saque del estadounidense, su mejor arma, y tomó carrerilla para ganar. Pero de pronto, el malagueño, que se enredó con el público y el entorno, se fue mentalmente del partido y Opelka se creció.

Y es que todo se torció en el cuarto set, cuando varios aficionados de la grada provocaron al español con peinetas hasta el punto de que 'Foki' se terminó encarando con ellos y el juez de silla tuvo que bajar a la pista para intentar calmar los ánimos. Eso sí, ninguno de los espectadores fue expulsado de la pista y de ahí que después Davidovich, una vez que ganó el partido, se acordara de ellos: «Eran cuatro ignorantes borrachos, que no sabemos si apuestan o lo que sea. Hay gente respetuosa que puede animar, pero siempre hay cuatro que no respetan».

«Solo quiero estar relajado», añadió sobre la pista el malagueño que logró la tercera ronda del Abierto de Australia por segunda vez en su carrera en su sexta presencia en Australia. Pretende, al menos, igualar su mejor papel en Melbourne, los octavos del pasado curso y encarrilar un curso igual de bueno al del 2025 cuando alcanzó cuatro finales en torneos ATP aunque no las logró solventar con éxito.

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