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Carlos Alcaraz, en una imagen de archivoEFE

El gran problema que tiene el Mutua Madrid Open y que ha dejado desangelado el cartel del torneo

En apenas un día, la Caja Mágica volverá a abrir sus puertas para celebrar una nueva edición del Mutua Madrid Open, y el aficionado español esperaba con mucha ilusión poder ver de cerca a algunos de sus ídolos durante casi dos semanas.

Del 20 de abril al 3 de mayo, la capital española respirará tenis y el olor a polvo de ladrillo llegará a todas las casas, pero lo que nadie se imaginaba es que, en tan solo un día, el torneo madrileño, el cuarto Masters 1000 de la temporada, iba a perder a dos de sus grandes reclamos mediáticos en cuestión de horas.

El primero en hacerlo fue Novak Djokovic. Días antes, fueron varios los que aseguraron que el tenista de Belgrado iba a participar en el Mutua Madrid Open con el objetivo de adquirir rodaje de cara a Roland Garros y el pasado miércoles aseguró, en el encuentro entre el Real Madrid y el Estrella Roja de Euroliga, que esperaba poder participar en el torneo, pero a las 12:07 del mediodía del viernes, el balcánico comunicó a través de su cuenta de Instagram que no iba a poder jugar en la Caja Mágica al no haberse recuperado de la lesión en el hombro que le impidió participar en Miami y Montecarlo. «Madrid, desafortunadamente no podré competir este año. Continúo con mi recuperación para volver pronto. ¡Hasta pronto!».

El anuncio de la baja del serbio fue un varapalo importante para la organización del torneo, pero nada comparable con lo que pasó algo más de cuatro horas después, cuando Carlos Alcaraz comunicó que también se bajaba del Mutua Madrid Open. «Hay noticias que cuesta muchísimo dar. Madrid es casa, uno de los lugares más especiales del calendario para mí, y por eso me duele tanto no poder jugar aquí por segundo año consecutivo. Me duele especialmente no poder estar delante de mi gente, en un torneo que es tan especial. Gracias por el cariño de siempre y ojalá nos veamos pronto»

El problema de la altura

El viernes 17 de abril fue un día triste para el Mutua Madrid Open y, tras las bajas por lesión de Novak Djokovic y Carlos Alcaraz, el aficionado se hizo la siguiente pregunta: ¿Por qué decidieron no disputar el torneo?

La respuesta es sencilla. El Mutua Madrid Open es un evento singular dentro de la gira de tierra batida y que lo hace muy distinto del resto de torneos por la gran altura sobre el nivel del mar en la que tienen que jugar los tenistas.

El Estadio Manolo Santana de la Caja Mágica, en una imagen de archivoMutua Madrid Open

Madrid está a 657 metros y eso hace que las condiciones del torneo sean radicalmente distintas a las que se dan, por ejemplo, en Montecarlo, Barcelona, Roma y Roland Garros, los otros cuatro grandes eventos de la gira de polvo de ladrillo.

El bote de la bola es diferente, a muchos jugadores les rompe la dinámica positiva de la que venían disfrutando con anterioridad y, por miedo a sufrir lesiones graves, deciden renunciar al torneo debido a la proximidad en el tiempo que hay con Roland Garros, el Grand Slam que todo jugador profesional quiere jugar.

Y eso es lo que ha sucedido con Carlos Alcaraz, lesionado en su muñeca derecha, y con Novak Djokovic. Pero el problema es que, en los próximos días, el cartel del torneo se puede quedar aún más cojo y la posibilidad de que Jannik Sinner también se baje es alta. Las fechas del Mutua Madrid Open no convencen a la mayoría de los jugadores y a eso hay que sumarle que tampoco quieren correr riesgos físicos que puedan comprometer el resto de la temporada. Por lo tanto, las posibilidades de ver a un tenista menos mediático ganar el torneo coge mucha fuerza por tercer año consecutivo.