Novak Djokovic despidiéndose de Wimbledon tras caer en semifinales frente a Janick Sinner
Djokovic reconoce que la obsesión por ganar el 25° Grand Slam «añade una carga adicional» sobre sus hombros
El tenista mostró su malestar en la rueda de prensa tras el partido por la presión que recibe al no haber conquistado todavía su 25.º Grand Slam
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Novak Djokovic no aguantó más. Tras su eliminación en las semifinales de Wimbledon ante el número uno del mundo, Jannik Sinner, el tenista serbio estalló y dejó una reflexión muy clara sobre la exigencia constante que existe en torno a la conquista de su 25.º título de Grand Slam. El balcánico tiene la sensación de que todo lo que ha hecho anteriormente no ha servido de nada y que únicamente se le exige ganar y seguir ganando, pese a tener 39 años y continuar alcanzando semifinales en los torneos de Grand Slam. Parece que eso ya no tiene mérito y que muchos lo dan por hecho, cuando mantenerse a este nivel a su edad es algo nunca visto antes. Así lo dejó claro en la rueda de prensa posterior al partido.
«Estoy cansado de tener que hablar constantemente de la llegada de ese 25.º título. ¿Y si nunca llega? ¿Qué pasaría entonces? ¿Significaría eso que mi carrera ha sido un fracaso?», dejó esta reflexión, aunque él mismo se encargó de responderla.
«Como si 24 títulos de Grand Slam no fueran suficientes y necesitara 25; como si 100 títulos no fueran suficientes y necesitara 110; como si 400 semanas como número uno del mundo no fueran suficientes y necesitara 1.000», respondió el serbio a modo de reflexión, dejando claro su malestar por la presión permanente que rodea a su carrera.
Tras este análisis sobre la presión que siente desde que conquistó su 24.º Grand Slam, Djokovic no dudó en reconocer que le gustaría ganar el 25.º, pero dejó claro que no se trata de una obligación ni de algo que vaya a definir su legado. La carrera del serbio ya está más que avalada por todo lo que ha conseguido a lo largo de los años.
«Ganar otro Grand Slam no es el objetivo último ni una necesidad imperativa. Entiendo que el público desea ardientemente que consiga ese 25.º título, y yo también lo deseo, pero no es el objetivo final», afirmó Djokovic.
Y, por último, pidió que se pusiera todo en perspectiva y mostró su cansancio ante una presión que considera excesiva, especialmente después de haber logrado más que nadie en la historia de este deporte. «Pongamos las cosas en perspectiva. Esto empieza a molestarme un poco porque, de alguna manera, siento que lo que he logrado no es suficiente y que siempre se me exige algo más. Es una carga adicional que se pone sobre mis hombros».
Esto demuestra que, aunque los más grandes están acostumbrados a convivir con la máxima presión que existe en el deporte de élite, también son humanos y sienten el peso de las expectativas. Incluso alguien como Djokovic, que lo ha ganado prácticamente todo, puede llegar a acusar el desgaste que supone tener que demostrar constantemente su grandeza.