07 de octubre de 2022

Un manifestante protesta contra la crisis y las medidas económicas en la plaza del Sol, en junio de 2012

Un manifestante protesta contra la crisis y las medidas económicas en la plaza del Sol, en junio de 2012©GTRESONLINE

Crisis de la inflación

¿Conseguirá España sortear la recesión que amenaza a Europa?

España encara a dos velocidades su futuro económico. El pesimismo se instala en los hogares, pero la teoría asegura que podremos resistir

La economía global se dirige a una nueva recesión. Durante las últimas semanas, las alarmas se han disparado entre los principales sectores que tratan de blindarse ante lo que parece inevitable. Un pánico que ha llegado a la calle. La tormenta de los precios, de la electricidad, del gas o del cereal han resucitado el fantasma de la crisis global del 2008. «No me puedo creer que después de sobrevivir a la crisis y a la pandemia estemos a punto de volver a la casilla de salida», dice Martín, abogado de 45 años.
La incertidumbre ha salido de los despachos para instalarse en los hogares. Las familias llevan meses viendo como la compra semanal se encarece. También la luz, y el resto de la energía. Pero los sueldos no lo hacen. «La probabilidad de que la economía americana entre en recesión a lo largo del año que viene es alta, principalmente porque nunca había tenido una tasa de inflación por encima del 4 % y una tasa de desempleo por debajo del 4 %», asegura Juan Ángel Lafuente, catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la Universitat Jaume I de Castelló. Tras la estadounidense, podrían caer el resto.

La economía española desaceleró ya en el primer trimestre

Las cifras empiezan a lanzar alertas. Uno de ellos, es el dato preliminar del índice compuesto de gestores de compra (PMI). Ha bajado en junio a mínimos de 16 meses. «Los datos señalan una tasa de crecimiento del PIB de tan solo el 0,2 % al final del segundo trimestre, que equivale a una abrupta caída frente al 0,6 % registrado al final del primer trimestre», advirtió Chris Williamson, economista jefe de S&P Global. En otras palabras, la economía comunitaria sufrirá un frenazo antes de que termine el mes de junio.
La tensión tiene un claro inicio. La inflación ha encendido la mecha que podría estallar en una recesión global. «Todo comenzó a raíz del covid. Los negocios quedaron cerrados y la gente fue acumulando recursos. Cuando se levantó el confinamiento se produjo un shock de demanda brutal que produjo los cuellos de botellas que hicieron que subieran los precios», dice el Pedro Serrano, profesor de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad Carlos III. A esta ola, se sumaron otros dos factores, el encarecimiento de las materias primas provocadas por la guerra de Ucrania y las consecuencias del cierre de China por las políticas de 'covid cero'.

Las expectativas juegan un papel fundamental en la economíaJuan Ángel Lafuente, catedrático de Economía Financiera

Pero, ¿hacia dónde avanza la economía española? El director del Área Contexto Económico de LLYC, Jordi Sevilla, trata de derribar el pesimismo. «Todas las previsiones sobre España apuntan a que aguantaremos mejor que la eurozona o la OCDE. Creceremos este año por encima del 4 % y la inflación irá aflojando a lo largo del segundo semestre hasta instalarse en el 2 %-3 %, el año que viene», asegura.
Aun así, las cifras empiezan a inquietar. La economía española desaceleró su crecimiento trimestral dos puntos entre enero y marzo, hasta situarlo en el 0,2 %, una décima menos de lo esperado, debido al frenazo experimentado por el consumo de los hogares. «La recesión se produce cuando una economía cae durante dos trimestres consecutivos», afirma el profesor Serrano.
Casi un 70 % de los españoles considera que la situación económica en España es mala o muy mala. La pregunta del último barómetro del CIS contrasta con otra de ellas. Seis de cada diez encuestados considera que su situación económica personal es favorable. Lo cierto es que ese pesimismo podría ser determinante para acelerar el camino a una recesión. El miedo a la inestabilidad podría generar una contracción del consumo, letal para la economía. «Las expectativas juegan un papel fundamental, pero los elementos fundamentales en esta crisis son los shocks que hemos tenido de oferta, el covid y la invasión de Ucrania. Y como los bancos centrales van a abordar esta cuestión», apunta Lafuente.

Aplazaremos gastos que estaban previstosMartín, abogado (45 años)

Ante la duda, Martín apuesta por frenar gastos. «Hemos limitado las salidas a cenar o al cine, y aplazaremos gastos que teníamos previstos para más adelante», añade. En sus planes –nos cuenta– estaba renovar el coche, «aguantaremos un poco más con el viejo», añade. «Ese es el gran problema de las recesiones», dice Serrano, «son años en los que vivimos, pero no disfrutamos tan plenamente como cuando estamos en un periodo de expansión».
España se prepara para dejar de disfrutar, después de la pequeña tregua brindada por el final de la pandemia. El verano será el tiempo de descuento que muchos exprimirán para retrasar la vuelta a la rutina del cinturón.
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