La ministra de Asuntos Económicos en funciones, Nadia Calviño.
Bruselas se negó a financiar los ERTE con los fondos de recuperación europeos
La Comisión Europea estimó que los pagos constituyen un gasto corriente y recurrente que se repetirá todos los años
La Comisión Europea ha rechazado la propuesta de España de utilizar los créditos del Fondo de Recuperación para financiar los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y el Ingreso Mínimo Vital (IMV). De ahí que ambos se cayeran del Plan de Recuperación español.
En un primer momento, el Ministerio de Economía intentó que unos 3.000 millones de euros de los créditos del Fondo de Recuperación fueran a parar al fondo de financiación del mecanismo RED. Se trata de un nuevo sistema adicional de ERTE, que puede ser de tipo sectorial o cíclico y cuyo uso debe ser aprobado previamente en el Consejo de Ministros.
Sin embargo, Bruselas no vio con buenos ojos este planteamiento, ya que el reglamento del Fondo de Recuperación no permite la financiación de gasto corriente con sus recursos, y las prestaciones constituyen un gasto recurrente que se repetirá todos los años.
Lo mismo pasa con el Ingreso Mínimo Vital. La Comisión Europea no estaba a favor de que se utilizaran estos créditos para financiar el IMV. Aunque sí que estaba dispuesta a financiar la formación para reciclar a los beneficiarios del IMV y ayudarlos a reintegrarse en el mercado laboral, el Ejecutivo español optó por no utilizar esos recursos para la financiación de itinerarios de inserción social o laboral.
Como resultado de estas negativas, ambas iniciativas fueron eliminadas en la revisión del Plan de Recuperación español, que fue aprobado por el Ejecutivo comunitario. España ahora tendrá acceso a 10.000 millones adicionales en subvenciones y 83.000 millones en créditos. Los recursos que inicialmente se habían destinado a los ERTE y al IMV se han redirigido hacia la inversión verde, como en la línea ICO Verde o la del ICO para pymes y emprendedores.
A pesar de la negativa de Bruselas, el Gobierno español ha mantenido su compromiso con los nuevos ERTE, planteando crear un fondo para financiarlos. Este fondo se nutriría con el dinero sobrante de las cotizaciones por desempleo y, en sus primeros años, con los créditos del Plan de Recuperación.
La negativa de la Comisión coincide con que España está intentando que las nuevas reglas fiscales tengan en cuenta y preserven la inversión social. El ministro de Seguridad Social en funciones, José Luis Escrivá, ha defendido esta posición y encargado un informe en la misma línea.