Ursula von der Leyen y Joe Biden, en la cumbre del G20
EE.UU. y la UE se alían contra China con un impuesto adicional al hierro y al aluminio
La decisión tensará aún más la cuerda entre ambos bloques, tras el anuncio de la investigación europea a los coches eléctricos chinos
Bruselas y Washington se encuentran en plena negociación para establecer una zona de tarifas conjunta, que impondría aranceles a las importaciones de acero y aluminio procedentes de economías fuera de su mercado, como es el caso de China.
La propuesta de acuerdo interino, fechada el día tres de octubre, establece que Washington y la UE acuerdan proporcionar una protección arancelaria adecuada contra las importaciones de acero y aluminio procedentes de fuentes de capacidad excesiva fuera de su mercado.
Esto se traduciría en un 25 % para el acero y un 10 % para el aluminio. La idea es crear un «club» de economías afines que impondrían impuestos adicionales a las importaciones de economías que, según se sospecha, inyectan subsidios en sectores clave como el acero y la tecnología limpia.
La decisión tensará aún más la cuerda entre China y la alianza entre Europa y Estados Unidos. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, busca acercarse a Washington en la disputa, en un intento de mostrar un frente transatlántico unido contra China. Y Josep Borrell, alto representante de la UE para la Política Exterior, se encuentra en Pekín para intentar calmar los ánimos y evitar una guerra comercial.
A poco más de una semana para que el presidente Joe Biden, reciba a Von der Leyen y al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, para una cumbre en Washington, los funcionarios de la Comisión se apresuran para obtener resultados concretos que su jefa pueda destacar en la Casa Blanca.
Uno de los resultados esperados es alcanzar un «Acuerdo Global sobre Acero y Aluminio Sostenibles», destinado a desalentar el comercio de acero intensivo en carbono y presionar a países como China para que reduzcan los subsidios a la producción de metales, que perjudican a los productores estadounidenses y europeos.
Por otra parte, la Unión Europea está lista para investigar la sobrecapacidad en el sector del acero de China, una decisión que podría ver la imposición de un impuesto del 25 % sobre las importaciones del gigante asiático. El aluminio también está en la mira de la UE, con funcionarios dispuestos a comprometerse con un arancel del 10 % sobre los envíos desde China y otras economías no de mercado.
La medida enfurecerá a China, que ya ha advertido a Bruselas contra cualquier acción contra su industria del acero. Las tensiones comerciales entre ambos bandos están más altas que nunca, tras el anuncio de la Comisión Europea de que investigaría los subsidios a los coches eléctricos chinos para evitar un monopolio en su mercado.