Carlos March Delgado
Perfil
Carlos March, el banquero discreto que dirigió durante 41 años la entidad más solvente de Europa
«Competir requiere de una forma de hacer que no sea replicable por nuestros competidores. Debemos aspirar a ser ejemplares». Con estas palabras ponía fin Carlos March Delgado, en 2015, a su etapa como presidente de Banca March. Cuatro décadas en las que el banco se convirtió en líder europeo en solvencia, labrándose un hueco como referente en banca privada y asesoramiento a empresas y esquivando las numerosas operaciones de concentración bancaria que han afectado al sector.
La salida de March Delgado como consejero no ejecutivo se oficializará en la reunión del consejo de la entidad el próximo mes de junio. Un puesto en el que permanecía desde hace casi una década, aportando su experiencia pero alejado ya del día a día de la entidad, en manos desde entonces de su hijo, Juan March de la Lastra, integrante de la cuarta generación de la saga mallorquina.
Nacido en Mallorca el 3 de agosto de 1945, y nieto de Juan March Ordinas, quién fundara en 1926 la entidad palmesana, los que le conocen destacan su carácter reservado, perfeccionista y reflexivo. También su gran pasión, la jardinería, que plasmó en su libro Altarejos. Un jardín en la Dehesa, una elegía a la caza y a la naturaleza personificada en su finca sevillana. En él destaca su agradecimiento a tres personas: el arquitecto paisajista inglés Gerald Huggan, el también paisajista Luis Vallejo, y su mujer, Conchita de la Lastra.
«La felicidad no existe, son solo momentos que yo he encontrado en mi jardín»
«La felicidad no existe, son solo momentos que yo he encontrado en mi jardín», contó él mismo en una entrevista en Abc. En ella desgranó el origen de su pasión por la jardinería. «Mi madre tenía un jardín de cactus en una finca familiar de Mallorca que, probablemente, sea el más importante del mundo. Yo me compré el terreno hace 36 o 37 años en el linde entre Sevilla y Badajoz y empecé a construir el jardín desde cero», aseguró.
Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, la temprana muerte de su padre, Juan March Servera, en 1974, le llevó a la presidencia de Banca March antes de cumplir los treinta, erigiéndose como uno de los grandes banqueros de la Transición. Posteriormente ocuparía los cargos de consejero del grupo Carrefour (Francia), y miembro y presidente del grupo español en la Comisión Trilateral (1979-1994).
La temprana muerte de su padre, en 1974, le llevó a la presidencia de Banca March antes de cumplir los 30
También fundó y fue primer presidente del Instituto de Estudios Económicos (1979 – 1980), el influyente think tank vinculado a CEOE, formó parte del Comité Internacional de JP Morgan & Co-Incorporated, así como del Consejo Asesor Internacional de la Universidad de Columbia (Nueva York). Un extenso currículo al que hay que sumar la Legión de Honor, con rango de oficial, que otorga el Gobierno francés.
En su haber está también la creación, en 1986 y junto a su hermano Juan, de la Corporación Financiera Alba, una de las grandes sociedades de inversión del país, lo que permitió desligar la actividad financiera de la industrial y serviría de canal para participar en un amplio abanico de compañías españolas, dentro y fuera del Ibex-35, con un beneficio neto de 235 millones en 2023.
«Es evidente que toda empresa necesita obtener beneficios para sobrevivir. Sin embargo, nuestra misión debe ser más ambiciosa», concluía su cita Carlos March en 2015, marcando también el testigo a la nueva generación: continuar creciendo de forma conjunta con nuestros accionistas, clientes, profesionales y con la sociedad.