El consejero delegado y fundador de Glovo, Oscar Pierre
Ley Rider
El fundador de Glovo advierte a los repartidores de que ganarán menos como asalariados que como autónomos
Pierre ha reconocido que ahora tendrá problemas para encontrar mano de obra, ya que «hay gente que quería una flexibilidad, que ahora no tendrá»
Óscar Pierre, fundador y consejero delegado de Glovo, ha señalado en Itnig, un podcast especializado en startups, que la compañía contratará a 20.000 repartidores, aunque ha advertido «ganarán menos que hasta ahora como autónomos».
El empresario, que recientemente tuvo que declarar en los juzgados por un presunto delito contra los trabajadores, ha subrayado que los repartidores que antes eran autónomos y ahora serán asalariados «cobrarán de media bastante más que el salario mínimo, pero ganarán menos».
Pierre ha reconocido que ahora tendrá problemas para encontrar mano de obra, ya que «hay gente que quería una flexibilidad, que ahora no tendrá».
El fundador de la plataforma de reparto ha incidido en que la voluntad de los riders era mantener la flexibilidad pero mejorar las condiciones; sin embargo, eso no sucederá: «A partir de ahora estarán obligados a trabajar en unas franjas horarias determinadas y habrá muchos contratos con muy pocas horas semanales».
Según sus cálculos, Glovo tendrá que invertir 100 millones de euros en el proceso de contratación de los repartidores, aunque asegurá que continuarán siendo rentables.
Ingeniero aeronáutico de formación, Pierre es un referente en el ecosistema emprendedor español, ya que la aplicación de reparto de comida a domicilio creada por él y por Sacha Michaud hace diez años es una de las más utilizadas en España.
Aunque Pierre ha admitido en diversas ocasiones que Glovo estuvo a punto de cerrar un par de veces, la comunidad emprendedora le reconoce el mérito de haber sabido escalar esta compañía y de alcanzar ya en 2019 el estatus de unicornio -empresa valorada en más de 1.000 millones-.
Sus detractores, sin embargo, le reprochan que ha fundado una compañía que cuya fuerza laboral en la calle consiste en el uso de falsos autónomos para el reparto, una práctica por la que Glovo ha sido sancionada en varias ocasiones en los tribunales.