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El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, en el Parlament

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, en el ParlamentEuropa Press

Cataluña vuelve al mercado de deuda tras 14 años bajo el paraguas del Estado

La Generalitat coloca 293 millones con una demanda que triplica la oferta y un coste de solo 5 a 10 puntos básicos sobre el Tesoro

La Generalitat de Cataluña ha vuelto a financiarse en los mercados tras más de una década sin hacerlo, con una emisión de 292,75 millones de euros en deuda a largo plazo adjudicada a tres entidades financieras. Se trata de la primera operación de este tipo desde 2012, cuando la comunidad perdió el acceso al crédito y pasó a depender del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), el mecanismo extraordinario habilitado por el Estado.

La operación, con un plazo de seis años, se ha cerrado a un tipo medio del 2,331 % y con un diferencial de entre 5 y 10 puntos básicos sobre el Tesoro. El volumen de ofertas superó los 1.000 millones de euros, más del triple del importe solicitado, lo que permitió mejorar el coste frente al límite fijado inicialmente, situado en el Tesoro más 20 puntos básicos.

El regreso al mercado llega después de una estrategia de reapertura a la financiación privada. El pasado verano, la Generalitat refinanció 3.500 millones de euros de deuda vinculada al FLA con entidades financieras, en una operación con la que estimó un ahorro de más de 120 millones en intereses. Además, ha recurrido en los últimos años a préstamos del Banco Europeo de Inversiones para distintos proyectos.

Sin embargo, el volumen ahora captado es reducido en relación con las necesidades totales de financiación de la comunidad. La propia Generalitat reconoce que debe cubrir más de 8.500 millones de euros este año, con vencimientos que superan los 7.800 millones en 2026, lo que mantiene al FLA como principal vía de acceso al crédito.

Este retorno a los mercados se produce además en plena condonación de la deuda autonómica vinculada al FLA. El acuerdo planteado por el Gobierno contempla una quita de más de 17.000 millones de euros en el caso de Cataluña, equivalente a alrededor del 20 % de su deuda, lo que reduciría de forma significativa su carga financiera y el pago de intereses.

La mejora en las condiciones de financiación coincide con la recuperación del grado de inversión por parte de las principales agencias de calificación. Moody's devolvió esta consideración a la deuda catalana en septiembre de 2025, tras más de una década en categoría especulativa, sumándose a Fitch y DBRS.

El reducido diferencial respecto al Tesoro sitúa el coste de financiación en niveles próximos a los del Estado, una referencia poco habitual para emisores regionales.

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