La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.
El Consejo de Seguridad encargó a Aagesen hace cinco años la actualización de la Estrategia Energética, que sigue obsoleta
Ni la actual ministra, ni su sucesor han movido ficha para revisar un documento que no contempla el cierre de las nucleares
El apagón vivido en toda la península este lunes ha puesto de manifiesto la fragilidad del sistema eléctrico español, una debilidad que se asienta sobre una Estrategia de Seguridad Energética Nacional que cuenta ya con diez años. El Consejo de Seguridad Nacional, de hecho, publicó una orden en octubre de 2020 para la elaboración de un nuevo documento, pero el Ministerio de Transición Ecológica lo aparcó a pesar de que el cierre de las nucleares obliga a una revisión completa.
La Estrategia de Seguridad Energética Nacional establece las directrices a seguir para garantizar el suministro de energía e identifica los principales riesgos y amenazas a los que se enfrenta nuestro país. La versión de 2015 ya advierte del nivel insuficiente de interconexiones energéticas de la península con el resto de Europa y aboga por su mejora, pero destaca la «robustez» del sistema eléctrico peninsular.
Claro que esta fortaleza está justificada por la diversificación del mix de generación de electricidad que incluía por aquel entonces el uso de energía nuclear y carbón, pero el ‘apagón nuclear’ –incluido en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec) de 2020– dejaba obsoleto el documento de 2015. Por ello, el Consejo de Seguridad Nacional –máximo órgano del Estado en materia de seguridad– dictó una orden en octubre de 2020 para la elaboración del borrador de la nueva Estrategia de Seguridad Energética Nacional.
Según la orden, «la actual coyuntura marcada por la transición ecológica» hace que se considere «de vital importancia» contar con una nueva estrategia específica en el ámbito de la seguridad energética, «que contemple los distintos ámbitos en los que nuestros intereses nacionales se pueden ver afectados».
El encargado de preparar el texto sería el Comité Especializado de Seguridad Energética Nacional, órgano presidido por el secretario de Estado de Energía, que en ese momento ocupaba la actual ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen. La orden, publicada en el BOE, incluía varias directrices para su elaboración:
Seguir las líneas de acción de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, aprobada en diciembre de 2021.Incluir un concepto «amplio y transversal» de la Seguridad Energética nacional acorde con los intereses a proteger, e identificar los riesgos y amenazas, fijando los objetivos a alcanzar y las líneas de acción a seguir.Elaborarse con el consenso más amplio posible.Divulgar a la sociedad lo prioritario en esta materia.
Sin embargo, ni Aagesen ni su sucesor Joan Groizard han movido ficha al respecto. De hecho, el Pleno del Congreso exigió al Gobierno el pasado 12 de febrero, a iniciativa del PP, la revisión de la Estrategia de Seguridad Energética nacional, pero el Ministerio hizo caso omiso. Ahora vendrán las prisas.