La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen (de espaldas), en el comité que investiga el apagón
La tesis del «Chernóbil renovable» mete en problemas al Gobierno un mes después del apagón
Transición Ecológica se da de plazo tres meses para averiguar las causas, mientras aumenta el choque entre Redeia y las eléctricas
Un mes después del inédito cero total de la red eléctrica española las investigaciones oficiales siguen lejos de haber dado con las causas, más allá de situar su origen en Granada, Badajoz y Sevilla, y la tensión aumenta entre el Gobierno y el sector eléctrico.
En este escenario, la tesis del periodico británico The Telegraph de que el cero total se debió «a un experimento del Gobierno» con las renovables ha caído en terreno abonado. No solo porque la investigación oficial avanza sin culpables, sino porque concuerda con los dos récord con energías renovables registrados en las dos semanas previas al apagón, como informó El Debate. También con el nuevo mix energético que Red Eléctrica mantiene desde el 28 de abril, con más peso en la generación de los ciclos combinados de gas a través de lo que se denomina «restricciones técnicas».
El Gobierno, a quien el apagón pilló en pleno foro con inversores internacionales, ha desmentido «categóricamente» la versión de The Telegraph. El rotativo cita a dos fuentes en Bruselas para concluir que el fundido a negro del sistema eléctrico se produjo por una suerte de «Chernóbil a la española», un test para demostrar músculo de la penetración de la solar y la fotovoltaica a pesar de que, según un informe de Bank of América, las inversiones en la red eléctrica no han acompañado está transformación.
Este miércoles, cuando se cumple el mes exacto del apagón, el PP prevé interpelar de nuevo a la ministra Aagesen sobre las causas del cero energético. Ese mismo día se someten además a votación en el Congreso dos propuestas de comisión de investigación sobre este asunto, una del PP y otra de PSOE y Sumar.
Transición Ecológica se ha marcado un plazo de tres meses para encontrar la causa del apagón. La titular del departamento, la vicepresidenta Sara Aagesen sostiene que lo más probable es que no haya una única causa del apagón, «sino una concatenación de factores técnicos». La consigna es que «las responsabilidades se asumirán cuando se conozcan las causas», pero el poso es que cualquier conclusión al respecto no solo se demorará varias semanas sino que podría no llegar a ser concluyente.
Mientras tanto, el departamento ha puesto en marcha una mastodóntica investigación en la que se quieren revisar hasta 60.000 plantas generadoras y centenares de instalaciones intermedias. Un total de 756 millones de datos y 110 gigas solo en aspectos de ciberseguridad, a pesar de que la misma Aagesen ya ha descartado indicios de ciberataque tanto en Red Eléctrica como en los centros de control.
El Gobierno además quiere descartar factores exógenos tan lejanos como la entrada en el sistema eléctrico europeo de los países bálticos, lo que ocurrió en febrero. También la entrada en funcionamiento del nuevo mercado intrahorario quinceminutal, es decir, la obligación de casar precios en el mercado mayorista de la electricidad cada 15 minutos, cuando hasta ahora se hacía cada hora.
Mientras, el choque entre Red Eléctrica y las empresas de distribución ha subido varios tonos, sobre todo después de que Aelec, la asociación que agrupa a Iberdrola, Endesa y EDP, denunciara omisiones «sorprendentes» en el análisis de lo sucedido a cargo de ENTSO-e, la organización europea de gestores de redes en la que se integra también Red Eléctrica. ENTSO-E y la CNMC han puesto en marcha sus propias investigaciones, cuyos resultados se demorarán seis meses.
Las empresas no entienden que se ignoren los avisos de inestabilidad de la red registrados en las jornadas previas al apagón, y que llevaron a desconectar una refinería de Repsol y problemas en las líneas de alta velocidad en las jornadas del 22 y el 24 de abril. En el sector ha causado además un gran malestar la entrevista de Beatriz Corredor el jueves en un foro de Expansión en el que exculpó a la compañía al afirmar que «no faltó ni potencia síncrona ni inercia en el sistema en el momento del apagón, no hubo una sobrecarga en la red ni cortocircuitos, no hubo ciberataques, funcionaron bien los deslastres y no tuvimos problemas de control de tensión en la red de transporte».
Por ahora, el gobierno, además de la hipótesis del apagón a la que el propio Pedro Sánchez se aferró en un primer momento, ha descartado que ocurriera un problema de cobertura, dado que había suficiente generación para la demanda; y tampoco cree que el origen estuviera en un insuficiente mallado de la red de cables que transportan la energía.
En lugar de ello, apuntan a una sobretensión como principal hipótesis, un problema al que se apuntó desde el primer momento, como publicó El Debate. Aagesen trasladó que no se conocen las causas de dicha sobretensión, pero quiso exculpar a las renovables (menos estables al no funcionar mediante inercia de grandes elementos rotatorios) al asegurar que el grado de inercia en el sistema en el momento del apagón era «acorde con las recomendaciones de ENTSO-e», situándose en 2,3 segundos.
Distribución geográfica peninsular de las instalaciones de energía solar fotovoltaica
Cabe recordar que diversos informes, incluyendo uno de Red Eléctrica, advirtieron al Gobierno en las semanas previas de la necesidad de revisar la protección de la red por la entrada masiva de renovables en los últimos años, lo que «puede ocasionar un cambio en la criticidad de ciertos nudos que tradicionalmente eran destinados a centros de transformación y alimentación de la demanda, ya que pueden pasar a ser nudos de evacuación de grandes cantidades de generación, lo que implica un aumento en la criticidad y, por tanto, unos requerimientos de equipamiento del sistema de protección mayores a los requeridos anteriormente». Precisamente, las tres provincias señaladas como punto de origen del apagón, Granada, Badajoz y Sevilla, son las que más penetración de generación fotovoltaica presentan.