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Declaración de la Renta

Cometer un error en una deducción no implica necesariamente una sanciónEP

¿Qué ocurre si me equivoco en una deducción de la Declaración de la Renta?

Hay que tener en cuenta que no todos los errores se detectan fácilmente y, en ocasiones, pueden pasar años antes de que Hacienda los identifique

Equivocarse al aplicar una deducción en la Declaración de la Renta es más común de lo que parece y, aunque puede generar cierta preocupación, la mayoría de los errores tienen solución si se actúa con diligencia. En España, la Agencia Tributaria ofrece mecanismos para corregir voluntariamente las equivocaciones antes de que se conviertan en sanciones más graves. La clave está en distinguir si el error ha perjudicado a Hacienda o al propio contribuyente.

Si el error supone un perjuicio para la Administración, es decir, si se ha aplicado una deducción a la que no se tenía derecho o se ha exagerado su importe, el contribuyente debe presentar una declaración complementaria. Este trámite permite regularizar la situación abonando la diferencia entre lo que se declaró y lo que realmente se debía pagar, además de los intereses de demora correspondientes.

Por ello, el hecho de presentar la complementaria antes de que Hacienda detecte el fallo suele evitar sanciones, aunque si la Agencia ya ha iniciado un procedimiento de comprobación, es probable que se impongan recargos o sanciones económicas.

En caso contrario, si el error ha perjudicado al propio contribuyente —por ejemplo, al no aplicar una deducción a la que tenía derecho, como la de maternidad, inversión en vivienda habitual o alquiler—, es posible solicitar una rectificación de la autoliquidación.

Esta solicitud debe presentarse dentro del plazo de cuatro años desde que finaliza el periodo voluntario de presentación. Hacienda está obligada a estudiar el caso y, si reconoce el error, deberá proceder al reembolso del importe correspondiente, junto con los intereses que puedan aplicarse.

Revisar cuidadosamente la declaración

Hay que tener en cuenta que no todos los errores se detectan fácilmente y, en ocasiones, pueden pasar años antes de que Hacienda los identifique, especialmente si afectan a partidas complejas o poco comunes. Por este motivo, es aconsejable revisar cuidadosamente la declaración antes de presentarla y conservar toda la documentación justificativa durante al menos cuatro años.

En caso de duda, acudir a un asesor fiscal puede evitar errores que acaben teniendo consecuencias económicas o administrativas.

Cometer un error en una deducción no implica necesariamente una sanción, pero sí exige actuar con prontitud y transparencia. Cuanto antes se rectifique, más fácil será minimizar los efectos negativos y evitar que el problema crezca con el tiempo.

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