Beatriz Corredor, presidenta de Redeia.
El Gobierno consuma el asalto a Redeia con la entrada de González Laya en el consejo
Corredor se ha negado a asumir responsabilidades por el apagón que dejó a oscuras a 60 millones de personas el pasado 28 de abril
El Gobierno consuma su asalto a Rededia. La compañía que preside Beatriz Corredor ha ratificado la entrada en el consejo de nuevas figuras cercanas al Ejecutivo. Además, Corredor se ha negado a asumir responsabilidades por el apagón que dejó a oscuras a 60 millones de personas el pasado 28 de abril.
La junta de accionistas de la compañía, participada en un 20 % por la SEPI, ha aprobado la entrada de Arancha González Laya, exministra de Asuntos Exteriores con Pedro Sánchez que acabó presentando su dimisión por el escándalo de las escuchas de Marruecos. También se ha dado luz verde al nombramiento de Natalia Fabra, experta en mercados eléctricos e hija del histórico dirigente Jorge Fabra, así como de Albert Castellanos , vinculado a ERC y ex alto cargo de la Generalitat.
Durante el acto, la presidenta de Redeia aprovechó para reiterar que Red Eléctrica cumplió «rigurosamente» la normativa el pasado 28 de abril. Corredor, respaldada también por el consejero delegado, Roberto García, defendió que la red de transporte eléctrico no falló en ningún momento y se limitó a aplicar correctamente los procedimientos establecidos.
Corredor responsabilizó a las compañías generadoras por no haber mantenido los controles de tensión exigidos, tal y como recoge el informe interno de la propia Red Eléctrica, y aseguró que la empresa fue la primera en autorizar la publicación de todos los datos disponibles para esclarecer lo sucedido.
No obstante, la gestión del incidente sigue generando desconfianza entre los inversores. Representantes de accionistas minoritarios, liderados por el abogado y secreatrio general de Aemec, Javier Cremades, intervinieron en la junta para cuestionar la actuación de la compañía, su nivel de transparencia y el papel de su presidenta. Las intervenciones más tensas llegaron a solicitar incluso la dimisión de Corredor, así como su cese formal, que fue sometido a votación fuera del orden del día y finalmente rechazado al no lograr mayoría.
Eel accionista Artemi Suárez llegó a acusar al consejo de ser «cobarde» y calificó a Corredor de «títere del Gobierno», declaraciones que llevaron a la presidenta a cortar su micrófono en directo.
La compañía ha reconocido que el apagón ha elevado su nivel de riesgo reputacional «al máximo impacto», según sus propios indicadores internos. Corredor achacó el deterioro de la imagen corporativa a episodios de «información interesada» y a titulares «sesgados» que, a su juicio, habrían descontextualizado informes financieros para generar alarma sobre una supuesta falta de previsión. Redeia asegura haber activado acciones de comunicación y refuerzo de la cultura de gestión del riesgo para frenar el daño a su reputación.
Responsabilidades
Más allá del asunto del apagón, la presidenta quiso proyectar estabilidad ante los accionistas, subrayando que la empresa dispone de coberturas de seguros y no prevé responsabilidades económicas derivadas del apagón. Además, puso en valor el papel de Redeia como pieza clave de la transición energética, anticipando un aumento del 34 % de la demanda eléctrica en el nuevo ciclo de planificación 2025-2030, donde las peticiones de conexión de nuevos consumos industriales superarán a las de generación renovable por primera vez.
Finalmente, la junta aprobó el abono de un dividendo total de 0,8 euros brutos por acción –0,6 euros se pagarán el próximo 8 de julio– y confirmó la reelección de José María Abad como consejero. Con los nuevos nombramientos, la presencia femenina en el consejo se eleva al 58,3 %, mientras que la plantilla de la compañía alcanza un 29 % de mujeres, con un 37 % en puestos directivos.