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Los fraudes y la delincuencia a través del móvil está cada vez más extendida

De descuentos en Airbnb a multas inexistentes: las estafas online más habituales en verano

El Banco de España calcula que las pérdidas derivadas por estafas online sumaron ya casi 500 millones de euros en 2024

Las estafas no cesan ni en vacaciones. A través del phishing –vía email– y el smishing –vía SMS– los estafadores intentan robar el dinero a los turistas a través de técnicas estacionales relacionadas con los alojamientos, los viajes y el ocio. El Banco de España calcula que las pérdidas derivadas por estafas online sumaron ya casi 500 millones de euros en 2024.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha alertado de las engaños más habituales en esta época. Entre ellas se encuentra el falso mensaje de un llamativo descuento de un apartamento turístico, un hotel, un vuelo o una actividad de ocio, para la cual es preciso facilitar los datos bancarios con el fin de hacer la reserva. El gancho también puede ser un cupón rebajado de Airbnb que ofrece un tercero; o la aparente urgencia para confirmar los datos de una reserva, haciéndose pasar por Booking. Situaciones perfectamente creíbles si ya incorporan datos del usuario que pueden haber sido obtenidos en alguna de las últimas filtraciones sufridas por varias plataformas de viajes.

También es muy habitual el falso mensaje de la DGT informando del pago pendiente de una multa que deberá hacerse a la mayor brevedad para evitar recargos. Una situación igualmente creíble si se está circulando por poblaciones y carreteras menos conocidas de camino al destino vacacional, pero siempre fraudulenta, ya que la autoridad de tráfico recuerda que nunca notifica sanciones por mensajes de texto o correo electrónico.

En cualquiera de estos casos, el ciberdelincuente estará suplantando la identidad de empresas u organismos públicos con el fin de conseguir los datos bancarios del usuario y realizar cargos a su costa.

¿Cómo evitarlas?

Para no caer en la trampa, la OCU recomienda seguir una serie de pasos:

No abrir emails o SMS de origen desconocido.Si el emisor del mensaje parece conocido, pero al abrirlo es alarmista o urge a que se pinche en un link es mejor desconfiar. Se recomienda llamar a la empresa para comprobar si es cierto, pero siempre utilizando el número que aparece en su web, nunca el que se indique en el mensaje.Si se recibe una llamada pidiendo datos bancarios, se recomienda no aportarlos, ya que ninguna empresa o banco pide esa información por teléfono.

Ningún pago realizado bajo los efectos de un engaño puede ser considerado como autorizado y, por lo tanto, la entidad financiera deberá hacer frente al reembolso.