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tarro de cristal lleno de dinero frente la disminucion de monedas apiladas sobre fondo blanco

Un tarro de cristal lleno de dinero junto a monedas apiladas

Cada vez más españoles caen en la 'trampa' de los créditos al consumo: los usan para viajar y no para tapar agujeros

En 2023, menos del 10 % lo pedían con este fin, en 2024 fue un 12,2 % y ahora, ese porcentaje se ha elevado al 16,3 %

Los créditos al consumo, ese préstamo personal que suele pedirse para financiar bienes de consumo como son los electrodomésticos, una reforma en casa o un coche, cada vez se demandan más para financiar las vacaciones de verano.

En 2023, menos del 10 % lo pedían con este fin, en 2024 fue un 12,2 % y ahora, ese porcentaje se ha elevado al 16,3 %, según el último Barómetro de Préstamos al Consumo elaborado por la Asociación de Usuarios Financieros, Asufin. Un dato que coincide con un análisis de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), que reveló que uno de cada cinco españoles iba a recurrir este verano a algún tipo de financiación para costear sus vacaciones.

«La sensación de que necesitamos desconectar nos lleva muchas veces a gastar por encima de nuestras posibilidades, especialmente entre los más jóvenes», advierte Ernesto Campos, economista y docente en VIU, perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidad.

El problema de esto son los altos intereses que traen aparejados. Y es que, aunque la bajada del precio del dinero ha abaratado lo que pagamos por estos créditos, los intereses todavía se encuentran rozando el 10 %. De hecho, aún siguen existiendo tipos por encima de este porcentaje, sobre todo para perfiles de alto riesgo.

Aunque los tipos de interés hayan disminuido hay que seguir teniendo mucho cuidado, porque pueden suponer un riesgo para la salud financiera de los hogares, sobre todo en meses como septiembre, donde coincide con otros gastos como la vuelta al cole o el pago de impuestos. Pueden traer consecuencias negativas para quien los pide: el sobreendeudamiento y los impagos.

«Existe un gran riesgo que es caer en un ciclo de endeudamiento, pidiendo un préstamo para pagar otro. Eso genera un efecto bola de nieve. Muchas personas lo piden sin prever si podrán asumir el pago, y luego, cuando llega el verano, ya no tienen margen», avisa Antonio Gallardo, responsable de estudios de Asufin. Además, esto condiciona la capacidad de endeudarte en el futuro. «Si en el futuro se quiere pedir una hipoteca, pero ya se tienen varios préstamos abiertos, se puede perder esa oportunidad», añade.

A la hora de contratar este tipo de créditos, el responsable de Estudios de Asufin, recomienda, en primer lugar y lo más importante, planificar el gasto, y valorar las distintas opciones. «Nunca se debería financiar de forma impulsiva en el punto de venta. Hay que consultar distintas entidades, incluido tu banco habitual», recomienda Antonio Gallardo.

Por otro lado, también es necesario comparar los precios y el coste que va a acarrear. «No hay que dejarse llevar por cuotas muy bajas, porque suelen alargarse mucho en el tiempo. Aunque parezcan cómodas terminan saliendo mucho más caras. Hay que buscar una cuota que puedas pagar cómodamente, pero en el menor plazo posible. Y si se puede, amortizar cuanto antes», sentencia.

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