La CNMV tarda cinco veces más de lo normal en la Opa al Sabadell, justo a tiempo para el nuevo chantaje de ERC
Si el Gobierno quiere Presupuestos, ERC quiere que Pedro Sánchez apoye en el Congreso la ley que ponga en marcha un sistema fiscal similar al del País Vasco y Navarra
Pedro Sánchez, con Oriol Junqueras, líder de ERC, en el Congreso de los Diputados.
Cuando tenga que explicar la Opa del Sabadell a mis alumnos, compraré un cajón de palomitas para mantener la atención y que nadie se pierda entre los vistos buenos del Banco Central Europeo, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, y el viernes de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. A todos les pareció bien, aunque la CNMC puso unas condiciones duras. También el Gobierno. Una acción más -quizá la más evidente- del intrusismo sanchista en las empresas privadas durante toda la legislatura. El último capítulo lo estamos viviendo con Ryanair, al que se empeñan en decir a dónde y cómo debe volar. Pues van listos.
Lo habitual era que la CNMV decidiera en 90 días de media si aceptaba una Opa, pero ha tardado 16 meses
Solo así se entiende que ¡16 meses después! de que BBVA anunciara su propuesta de fusión, el supervisor de los mercados haya tenido a bien autorizar -el viernes pasado- la operación. El consejo del supervisor bursátil considera además en una nota que el documento definitivo de la Opa está ajustado «a las normas vigentes» y el contenido del mismo es «lo suficientemente explicativo tras las últimas modificaciones registradas con fecha 3 de septiembre de 2025». ¿Y por qué han tardado tanto?
Lo habitual es que la CNMV decida en 90 días de media si admite una Opa. En este caso, los 16 meses se deben, según su presidente Carlos San Basilio, a que decidieron esperar hasta conocer las condiciones de la CNMC y el Gobierno a la operación. Es bueno tomar nota para comprobar una vez más la independencia de los organismos reguladores y su nula capacidad de decisión. Eso sí, según la CNMV la culpa la han tenido «hasta las 20 versiones diferentes del folleto». ¡Todo un argumento!
Naturalmente, le ha faltado tiempo a la patronal catalana Foment del Treball y a su pinturero presidente Josep Sánchez Llibre para calificar la decisión de la CNMV de «auténtica tomadura de pelo para los accionistas del Banco de Sabadell». Es fantástico cuando la patronal catalana habla y decide lo que es bueno para otros: para los accionistas del banco vallesano. Lo digo también por las cosas que veremos en los próximos días.
Pues bien, ha llegado el momento -casi un año y medio después- de que los accionistas de la entidad catalana tomen la palabra. No ha hecho público el BBVA el plazo mínimo de tiempo para que estos acepten las condiciones y hagan el canje. La CNMV solo se ha limitado en el escrito del viernes a decir que se «informará del plazo de aceptación de la oferta cuando el oferente publique el primero de los anuncios previstos en el artículo 22 del Real Decreto 1066/2007». El plazo mínimo es de 30 días y el máximo de 70 días naturales.
El recurso de BBVA al Supremo por las condiciones del Gobierno no se resolverá en menos de un año
Antes de entrar en el fondo de esta historia, conviene repasar la cronología de todo este disparate, al menos sus momentos clave: el 9 de mayo de 2024, el BBVA notificó al supervisor su intención de lanzar una opa por la totalidad del Sabadell. 15 días después presentó el folleto de Opa hostil ante la negativa del consejo del Sabadell a aceptar la Opa. El 7 de septiembre de 2024, el Banco Central Europeo (BCE) dio su visto bueno a la operación, pero, ante la reiterada negativa del Gobierno a dar su consentimiento, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no se pronunció hasta el 30 de abril de 2025. ¡Casi un año después!
Así las cosas, el Consejo de Ministros no tuvo más remedio -también ante los avisos y advertencias de Europa- que aceptar la operación el 24 de junio, pero imponiendo unas durísimas condiciones que el BBVA recurrió al Tribunal Supremo. El recurso está aún está pendiente de su admisión a trámite, pero las previsiones más optimistas de la entidad que preside Carlos Torres señalan que el Alto Tribunal resolvería el caso en menos de un año.
Pero decía que es el momento de los accionistas. ¿Y quiénes son los principales accionistas del Sabadell? Pues el primer accionista del banco catalán es a día de hoy Blackrock, con un 6,7 % de las acciones. Por detrás está la aseguradora Zurich (4,3 %), y cierra el podio The Vanguard Group (4 %). El cuarto es el fondo Fintech Investments (3,6 %) y en quinto lugar llega el empresario mexicano David Martínez (3,5 %). El sexto máximo accionista es el banco de inversión norteamericano Goldman Sachs (3 %), y por detrás está Dimensional Fund Advisors (2,8 %), Merrill Lynch (2,2 %) y UBS (2,1 %). Cierra el top 10 de principales accionistas Massachusetts Financial Services Company, con un 1,5 %. Algunos de ellos comparten accionariado con el BBVA.
Pero el Banco Sabadell tiene cerca de 200.000 accionistas, y solo un 52 % de su capital está en manos de inversores institucionales (como fondos de inversión o de pensiones), mientras que un 48 % corresponde a particulares. Estos datos, que no están actualizados, han permitido a César González-Bueno no detallar el peso de los minoritarios porque -según el consejero delegado del Sabadell- esa información les da «una pequeña ventaja» ante la Opa. En el BBVA se conforman con llegar al 30 % del accionariado, y esa cantidad podría ser suficiente para controlar la entidad. Lo veremos en los próximos días.
Pero la semana ha dado para mucho más, entre otras cosas para el anuncio del Gobierno sobre la quita de la deuda a las Comunidades Autónomas. Dice María Jesús Montero que esa condonación «va a permitir mayor gasto social». Ella sabe que es radicalmente falso. La reducción de los intereses de la deuda solo repercutirá en el gasto público y no permite hacer crecer el gasto social. Fácil de entender. Cuando me preguntó la panadera «qué era eso de la quita», le dije que era el dinero que se habían gastado de más las comunidades autónomas con nuestros impuestos. «¿Y ahora se lo perdona el Gobierno?». Claro, «¡como el dinero público no es de nadie!» que dijo Carmen Calvo…
Pero la gran noticia se producirá mañana lunes. Oriol Junqueras, que se ha quedado sin foto ni foco con Salvador Illa, acaba de anunciar que presentará una proposición de ley sobre el cupo catalán. Si el Gobierno quiere Presupuestos, ERC quiere que Pedro Sánchez apoye en el Congreso la ley que ponga en marcha un sistema fiscal similar al del País Vasco y Navarra. Y es que los 15.000 millones de la condonación de la deuda a Cataluña eran solo el aperitivo. ¿Alguien cree que Pedro Sánchez les dirá que no?