La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.
Un empresario familiar: «El absentismo se ha convertido en un problema muy grave, y la culpa es de Yolanda Díaz»
Los empresarios temen que propicie que las empresas no inviertan en nuestro país
En los corrillos del Congreso de la Empresa Familiar en Burgos circula, como siempre, la información más interesante del evento. Allí uno de los empresarios más veteranos y exitosos no ha dudado a la hora de decir cuál es el problema más importante ahora mismo para ellos: «El absentismo, y la culpa es de la rubia (de Yolanda Díaz)».
Aunque en general se habla de que cada día falta un millón de personas a su puesto de trabajo, este empresario curtido en mil batallas lo cifra en 1,5 millones, y sostiene que así va a ser difícil que las empresas extranjeras inviertan en España.
Los subsidios, las paguitas, la facilidad para conseguir una baja y a menudo la dificultad para dar el alta, y otras medidas aparte impulsadas por Yolanda Díaz, redundan en que cada vez haya menos incentivos para trabajar en España, y esto supone un problema grave para nuestro país. «Ninguna nación puede mejorar si no piensa que el trabajo mejora las cosas», decía ayer en el Congreso el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ante la atenta mirada de grandes empresarios familiares, como Simón Pedro Barceló, José Manuel Entrecanales o Vicente Boluda. «El subsidio no puede convertirse en un modo de vida ni en una herramienta política. Cuando en un país no se respeta el trabajo, se descompone», añadía.
Feijóo recalcó que el absentismo es un problema que se ha acentuado con el Gobierno actual: «En 2018 -año en que Sánchez fue elegido presidente- había 480.000 personas que no iba al trabajo cada día. Hoy llegamos al millón».
En la encuesta que cada año realiza el Instituto de Empresa Familiar (IEF) entre los asistentes a su Congreso -este año 600-, el absentismo queda también reflejado como la principal causa de preocupación de los empresarios (el 55 % lo estima así), por delante de la dificultad para encontrar profesionales cualificados (52 %) y los cambios regulatorios (51 %).
Los empresarios aprueban con un exiguo 5,6 la marcha de la economía española, algo más que el año pasado (5,55) y que el anterior (5,03).
Baja respecto al año pasado la cuota de empresarios que prevé para este año un aumento moderado de la actividad con una limitada creación de empleo (48 % este año frente a 59 % el año pasado) y sube el que prevé un crecimiento frágil de la actividad sin creación neta de empleo (47 % este año frente a 38 % del año pasado).
Solo un 5 % de los empresarios encuestados espera un aumento rápido de la actividad económica y una intensa creación de empleo, si bien es un 2 % más que el año pasado. Como se ve, los empresarios no lo ven claro, y detectan problemas estructurales importantes como el absentismo que habría que corregir.