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Análisis económicoJosé Ramón Riera

Desde la entrada en vigor del pacto verde los alimentos se han encarecido un 36 %

En Europa y en sus países miembros, hay dos colectivos tremendamente damnificados por la política del Pacto Verde: los granjeros y las familias europeas

Estamos ante uno de los mayores errores estratégicos que ha tenido la Unión Europea. El anuncio el 11 de diciembre de 2019 del lanzamiento del Pacto Verde, Green Deal Pact, que tenía como objetivo convertir a la Unión Europea en el primer continente climáticamente neutro en 2050 y para ello, se lanzaron unas políticas sobre energía, transporte, agricultura, biodiversidad, economía circular y financiación sostenible. Además lo iban a llevar a un plan posterior de Inversiones del Pacto Verde Europeo, Green Deal Investment Plan, que se presentó el 14 de enero de 2020, con un presupuesto previsto de un billón de euros a movilizar en una década, ha sido uno de los mayores errores que se ha comido la Unión Europea.

De los puntos más importantes que se lanzaron en aquel momento, solo uno está realmente «funcionando» y es el que se implantó en el ámbito de las de energías renovables, en las que la UE ha registrado «buenos resultados», por ejemplo, las renovables han cubierto el 48 % de la electricidad en 2024 en la UE y a su vez la aplicación «talibán» de estas políticas ha llevado al cierre de la nucleares en Alemania y al «Gran Apagón» en España.

Hoy quiero analizar para todos ustedes que ha pasado con los precios de los alimentos y con la producción real que ha tenido el sector agrícola en la Unión.

Las políticas del Green Deal, como «Farm to Fork», de la granja a la mesa, han implicado unos requisitos medioambientales para la agricultura que han obligado a la reducción del uso de pesticidas, fertilizantes y protección de suelos. Esto ha tenido un coste en inversión y adaptación que ha afectado a la rentabilidad y el volumen de producción.

Numerosas protestas de agricultores han surgido precisamente por la percepción de que las exigencias ecológicas del Green Deal estrangulan la competitividad frente a productores de fuera de la UE y elevan costes internos.

Se estima que los costes de producción para las granjas europeas se han incrementado en 28.000 millones al año, que como veremos han llevado por un lado a una inflación de los alimentos muy superior a la de la media y por otro lado a que el valor de la producción real se haya estancado.

Veamos primero los datos de la producción en valor del sector primario en la UE desde la entrada en vigor del Pacto Verde:

Con estos datos, solo para los cuatro países más grandes de la UE que, desde el punto de vista del sector agrícola, representan el 57,2 % del total del valor agregado, vemos que en cuatro años nuestra producción en términos reales se ha estancado, solo crecemos, en el global de la UE, un 0,9 % y de los cuatro grandes, solo crece Alemania, decreciendo tanto Francia, que lo hace un 5,7 %, como España, que lo hace un 1,6 %, e Italia, que lo hace un 1,1 %.

Todos sabemos el peso que tienen los granjeros franceses en nuestro país vecino y, a pesar de ello, los están cerrando la boca a base de subvenciones, que los conducirán a su final, el día que esas ayudas desaparezcan.

El Pacto Verde y las alianzas establecidas por parte de la UE con Mercosur, México, Sudáfrica y Marruecos ha permitido y está permitiendo que entren productos de esas zonas geográficas, en un régimen de competencia desleal, porque no se les obliga a las mismas políticas de producción que a nuestros agricultores.

Todo esto ha llevado a que si la inflación en España, desde el 1 de enero de 2020 hasta hoy los precios hayan subido 23 %, los precios de los alimentos lo hayan hecho un 34,3 %.

Como podemos ver en esta tabla, los precios en la UE de los alimentos crecen un 36 %, siendo en Alemania, a pesar de que incrementa el valor de la producción un 17,6 %, donde los precios se disparan un 37,9 %, seguidos de España, donde los alimentos se han disparado un 34,3 %, el tercer lugar de estos cuatro países es para Italia, donde suben un 28,5 %, y en Francia, el 25,4 %.

En Europa y en sus países miembros, hay dos colectivos tremendamente damnificados por la política del Pacto Verde: los granjeros y las familias europeas. Los primeros porque no paran de perder competitividad y para sobrevivir tienes que acogerse a la política de subvenciones al sector primario, que son enviadas a los gobiernos para que las distribuyan y consiguen acallar a los granjeros disidentes con mucho dinero, y los hogares que tienen que pagar unos sobreprecios que les dificultan la llegada a fin de mes.

No olvidemos que la UE sigue teniendo una tasa de Riesgo de Exclusión Social (AROPE) de un 21 %, mientras en España es de un 25,8 %.

En las próximas elecciones para el Parlamento Europeo y para escoger al Presidente de la Comisión Europea, el sector agrícola apenas llegará al 1 % del PIB de la UE y los agricultores europeos serán una clase extinguida y sin ningún poder, ni influencia.