El director de Recursos Humanos, Fernando Ramírez, con el presidente, Pedro Saura.
La nube negra de la SEPI y el amigo de Sánchez siguen planeando sobre Correos
La compañía ve dispararse las multas por riesgos laborales, los accidentes y el absentismo, cuestiones que ponen en el foco al director de Recursos Humanos, traído por la SEPI para reforzar al anterior presidente
Correos se ve obligada a cambiar su forma de trabajar por el desplome dramático de los envíos postales
Correos ha tenido que abonar a la Inspección de Trabajo la friolera de 361.478,44 euros en multas en los tres últimos años por no cumplir con los requerimientos hechos en materia de prevención de riesgos laborales, según ha podido saber El Debate a partir de un estudio realizado por la Confederación General del Trabajo (CGT).
De acuerdo con estos datos, la compañía pública ha tenido que pagar en multas importes crecientes en los últimos años: 43.359 euros en 2022, 110.404,68 euros en 2023 (un 155 % más que el año anterior) y 207.714,75 euros en 2024 (un 88 % más).
La compañía ha tenido que pagar más de 360.000 euros en multas a la Inspección de Trabajo en los tres últimos años
Los hechos ponen el foco en Fernando Ramírez, que ejerce como director de Recursos Humanos de Correos desde el 5 de septiembre de 2022. El empeoramiento en la prevención de riesgos laborales tiene que ver con su departamento, y el incremento de accidentes y absentismo en la compañía, también.
El último caso se ha producido hace unos meses. La Inspección ha sancionado a Correos con una multa de 49.180 euros por incumplir repetidas veces el requerimiento de tener que hacer evaluaciones ergonómicas en los centros de trabajo de Madrid.
A esta falta de medidas preventivas hay que unir el empeoramiento en los datos de accidentes y absentismo. Los primeros han subido de 3.062 en 2023 a 3.359 en 2024 (297 más), y el absentismo ha crecido en 1,2 puntos en este periodo: del 8,16 % en 2023 al 9,36 % en 2024, de acuerdo con los datos de CGT. El sindicato apunta que «los datos de 2025 son peores todavía: vuelven a aumentar los accidentes y el absentismo. El personal eventual es el que más accidentes sufre porcentualmente».
Fuentes internas de la compañía sostienen que Ramírez está desarreglando lo que intenta arreglar quien fue nombrado presidente de Correos a final de 2023, Pedro Saura. La compañía tiene una situación económica muy complicada: más de 1.200 millones de euros de pérdidas heredadas de la anterior presidencia, una crisis de modelo de negocio evidente y un objetivo de reducir al 70 % unos costes de personal que hasta ahora se comían prácticamente la facturación, algo inviable para cualquier empresa.
En Correos esperan que los 3.000 millones en cuatro años que el Congreso aprobó en julio invertir en la compañía les sirvan para salir a flote, pero el aumento en el gasto de la estructura promovido por Ramírez parece ir en contra de la mayor eficiencia en los costes que requeriría una organización en crisis.
El nivel de absentismo es escandaloso, y los procesos de selección de personal funcionan al margen de criterios de mérito profesional, como en los peores tiempos del anterior presidente
Cuando llegó a Correos en septiembre de 2022, procedente de Navantia, tenía tres subdirecciones bajo su cargo. Ahora tiene siete, mientras veta a otras áreas estratégicas su necesidad de reforzarse. El nivel de absentismo es escandaloso, y los procesos de selección de personal funcionan al margen de criterios de mérito profesional, como en los peores tiempos del anterior presidente, según fuentes internas de la compañía. Además de todo ello, como hemos conocido ahora, se incrementan las multas por falta de prevención de riesgos laborales y crece el número de accidentes.
El Debate ha tenido acceso a diversas fuentes bien informadas del entorno directivo de Correos que no han querido identificarse por temor a represalias, pero han accedido a dar su opinión sobre lo que está pasando.
Lo cierto es que estas cuestiones que apunta la CGT describen una parte de la situación actual en Correos, ya que la responsabilidad de los asuntos denunciados recae en la Dirección de Recursos Humanos.
Según estas fuentes directivas anónimas citadas, el presidente Saura traslada reiteradamente al director de Recursos Humanos en los últimos meses, con formas suaves pero muy rotundas, que en las visitas que ha hecho por el territorio se le traslada la idea de que Recursos Humanos no funciona bien en general, y que la innovadora y costosa figura de Business Partners importada por él tampoco funciona, y obstaculiza hasta extremos insoportables.
El exceso de roles y departamentos implicados no favorece la coordinación necesaria tanto interna en sede como en los territorios. Saura ha transmitido que se hace necesario un nuevo planteamiento de organización que resuelva estos problemas y se dé un servicio adecuado a los departamentos y negocios.
La razón de este caos interno en Recursos Humanos es la de haber desplegado un modelo no adecuado a la organización. Además del despilfarro (es la única área que amplió de 3 a 7 las subdirecciones), se une una ineficiencia evidente organizativa en forma de comisarios (Business Partners) de Recursos Humanos que pretenden el control de las áreas de negocio. Los interlocutores de otros departamentos (áreas de negocio) no tienen claro quién gestiona los procesos.
La nueva organización no acaba de convencer, según fuentes internas
Además, se ha desplegado un modelo sin definir quién hace qué, cuándo y cómo. Los perfiles incorporados son absolutamente incompetentes. Desconocen el funcionamiento del sector público y solo piensan en incrementar el gasto en consultoras. Muchos de ellos terminan saliendo de la compañía por falta de adaptación a la organización.
En definitiva, un desastre que trae mala gestión y mal servicio a los departamentos, y que ha conducido nuevamente al desastre de gestión de las vacaciones o de otros indicadores como el absentismo, que alcanzan cifras muy preocupantes.
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales -SEPI-, principal accionista de Correos, envió en 2022 a Fernando Ramírez para reforzar al entonces presidente, Juan Manuel Serrano, el amigo de Sánchez, pero algunas fuentes estiman que su influencia puede acabar ahogando el proyecto de regeneración de Saura en la compañía. Las fuentes consultadas estiman que la responsabilidad de que Correos siga teniendo problemas está en la SEPI. Afirman que cinco años de mirar para otro lado durante el desastre de Serrano y tres permitiendo y avalando el deterioro traído por Ramírez son un exponente de que algo huele a podrido en la SEPI en relación con Correos.