La ex secretaria de Estado y presidenta de Hispasat, Elena Pisonero.
Elena Pisonero, ex secretaria de Estado: «Los ciudadanos deben ver que es el momento de dar un golpe en la mesa»
Sostiene que cuando la población se inhibe, todo va a peor. La dictadura da más poder al que ya lo tiene. «Te liquida y no se entera nadie. Esto ya ha pasado a lo largo de la historia y sigue pasando»
Elena Pisonero (Madrid, 1963) ha sido secretaria de Estado de Comercio, Turismo y Pequeña y Mediana Empresa en el Gobierno de José María Aznar, presidenta de Hispasat durante siete años y embajadora de España ante la OCDE, entre otras cosas, y en la actualidad es coordinadora del consejo asesor de Acento, la consultora que dirige el ex ministro socialista José Blanco. Aprovechando su larga experiencia profesional, acaba de escribir El espíritu del sherpa, cómo cruzar el siglo sin perderte, un libro en el que lanza reflexiones muy interesantes a un ciudadano que estima que debe reaccionar y tomar un papel activo en la sociedad ante el deseo de determinados políticos de anularle.
Pisonero ve un mundo muy polarizado, y le «preocupa que caigamos en el cinismo» ante el modo de actuar de una clase política que parece lejos de buscar el bien común. «Si no hay oferta de vivienda, si el poder adquisitivo se reduce, esto es una bomba de relojería. Vamos hacia un juego de suma cero que es ideal para los que se desenvuelven bien en el caos, y que tienen su agenda: ellos mismos. Hay que dar un golpe en la mesa. Los que pensamos en la comunidad, debemos hacer algo más sofisticado. Nos hemos atontado y aburguesado», añade.
Vamos hacia un juego de suma cero que es ideal para los que se desenvuelven bien en el caos, y que tienen su agenda: ellos mismos
En España conocemos muy bien este juego, que practica de maravilla nuestro presidente del Gobierno y su Ejecutivo: «Demoniza a los jueces porque no le son afines, critica a la prensa, no da importancia a que no haya Presupuestos en tres años, ¿y nos parece todo fenomenal? Están generando un caos y una paralización que garantizan su supervivencia personal. Es una degeneración absoluta de nuestro sistema democrático».
Ante esta situación, que en muchos casos provoca que los ciudadanos se harten de la política, Pisonero les llama a la acción: «Cuando la gente se inhibe, todo va a peor. La dictadura da más poder al que ya lo tiene. Te liquida y no se entera nadie. Esto ya ha pasado a lo largo de la historia y sigue pasando. Tenemos miedo, y eso es lo peor de este momento. El miedo paraliza la acción».
En lugar de recluirse por el hartazgo de los políticos y sus corrupciones, Pisonero llama a buscar una solución en comunidad, que a un nivel más general equivale a trabajar en un proyecto común de Europa. Piensa que el hecho irrefutable de que haya políticos mediocres y corruptos no invalida para siempre a una clase política que es necesaria para construir ese proyecto común, aunque seguramente los políticos que deben hacerlo son otros, o al menos con otra actitud.
Al mismo tiempo, estima que cada uno y cada país han de adaptarse a un mundo que está cambiando mucho: «Estados Unidos ya no va a ser nuestro aliado pase lo que pase; la educación y el mérito ya no son los mismos de antes. Ya no está garantizado que si haces algo consigas algo. Si sigues navegando como antes, puedes quedarte fuera». Hay que tratar de entender el mundo actual y ubicarse, a nivel personal y a nivel país.
Tenemos miedo, y eso es lo peor de este momento. El miedo paraliza la acción
En este sentido, recuerda que «Trump no es el único presidente de Estados Unidos que ha provocado un giro. Detrás de su actuación hay una estrategia muy articulada y nada improvisada», aunque no cree que volver a políticas comerciales del pasado puedan favorecerle: «Los aranceles van a perjudicar, para empezar, al ciudadano americano».
Sobre China, y pensando en la evolución que puede seguir Europa y sus ciudadanos, incide en que allí «tienen unos valores distintos. Básicamente, nos diferenciamos en el valor que damos a la persona. Aún no estando en un nivel excelente, aquí cuidamos mucho más a las personas. Allí supeditan todo a la comunidad. Es una autocracia. Son una dictadura. Van a ganar en liderazgo mundial, pero nos necesitan para vender sus productos».
Ante la avalancha de los chinos, Pisonero recalca que tenemos que ver cómo defendemos nuestra libertad individual y nuestras reglas. Requiere pensar y trabajar en común, no plegarse a que sea una avalancha inevitable a la que ya tenemos que adaptarnos. Sobre lo que Sánchez ha hecho a China, cree que «no puedes irte allí y tratar de hacerte supuestamente útil. China te va a destrozar».
Estima que la solución pasa por construir un proyecto europeo sólido a largo plazo, e ir acoplándose a los cambios que están llegando, como que Estados Unidos ya no va a defendernos como hasta ahora: «La Defensa la ha pagado Estados Unidos. No hemos destinado ni un euro de nuestros impuestos, mientras que Estados Unidos se ha ido dejando muertos en todas las guerras para garantizar la seguridad en el mundo. Muchas generaciones han vivido pensando que la guerra era imposible. Ahora hay que invertir en serio».
La consecuencia es que habrá que reducir gasto en otras partidas: «El aumento del gasto en Defensa va a llevar inevitablemente a una reforma del Estado del Bienestar, a no ser que amplíes la capacidad de generar recursos. No puede ser a través de más impuestos y más gasto. Hay que hacer un planteamiento más amplio para adecuar el país a una sociedad más envejecida, y con unas infraestructras que deben actualizarse. Ese debería ser el debate político, no el quítate tú para ponerme yo. No hablamos de lo que debe darnos esperanza para el futuro, y eso es agotador».