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Trabajadores en una obra.Getty Images

​España, único país de Europa que usa el 60 % del salario medio como referencia para el SMI

El informe de expertos del Ministerio de Trabajo advierte de que calcular con el neto el sueldo mínimo puede elevarlo muy por encima del umbral de referencia

El Ministerio de Trabajo viene justificando las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para que se sitúe en el 60 % del salario neto, en consonancia con las recomendaciones de la Carta Social Europea. Sin embargo, España es el único país de su entorno que utiliza este criterio como referencia directa para fijar el sueldo mínimo.

El grupo experto del propio Ministerio, encargados de proponer las subidas, reconoce en su último informe que «hasta el momento no hay constancia de la utilización del 60 % del salario medio como referencia en ningún país salvo el caso de España».

Mientras que el Ministerio de Trabajo toma como referencia el salario medio neto, la mayoría de países europeos optan por indicadores alternativos, principalmente el salario mediano bruto, una variable menos sensible a los salarios más elevados y, por tanto, más estable desde el punto de vista estadístico.

El informe subraya que, en el caso español, el salario mediano se sitúa entre un 16,8 % y un 17,3 % por debajo del salario medio. La elección de la media en lugar de la mediana eleva de forma significativa el umbral de referencia y conduce a incrementos del SMI más altos que los que resultarían de aplicar otros criterios utilizados en Europa.

La propia Directiva europea sobre salarios mínimos adecuados, que sirve de marco general, plantea referencias diferentes a las adoptadas en España. El texto comunitario apunta al 60 % del salario mediano bruto o al 50 % del salario medio bruto como indicadores orientativos para establecer el salario mínimo.

De hecho, la mayor parte de países han optado por fórmulas más prudentes. Irlanda, Francia, Alemania y Grecia utilizan el 60 % del salario mediano; Bulgaria se sitúa en el 50 % del salario medio; y el Reino Unido ha fijado como objetivo alcanzar dos tercios del salario mediano en 2026. Frente a estas referencias, España destaca por utilizar el 60 % del salario medio neto, una métrica que sitúa el SMI en una posición proporcionalmente más elevada.

El efecto del salario neto

El informe dedica también un apartado específico a justificar la utilización del salario neto como base de cálculo, al considerar que el SMI debe garantizar una remuneración suficiente para cubrir necesidades básicas. Sin embargo, esta elección tiene importantes implicaciones.

Al referenciar el objetivo al salario neto, el salario bruto debe crecer en mayor proporción para absorber las retenciones del IRPF y las cotizaciones sociales. El propio informe advierte de este efecto mediante simulaciones que muestran que, en determinados escenarios, la aplicación del 60 % del salario medio neto puede llevar a que el SMI represente hasta el 65,9 % del salario medio neto efectivo, superando ampliamente el umbral de referencia.