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Estafas

La Seguridad Social alerta de un fraude que afecta a las nóminas de enero de los pensionistas

Bajo una apariencia de urgencia burocrática, el texto insta al receptor a enviar una fotografía de su DNI por ambas caras y una copia de un extracto bancario

La Tesorería General de la Seguridad Social ha emitido un aviso urgente tras detectar una oleada de intentos de fraude dirigidos específicamente contra el colectivo de pensionistas, aprovechando el momento administrativo más sensible del año: la revalorización de las nóminas de enero de 2026.

Los ciberdelincuentes están enviando cartas masivas, tanto por correo electrónico como, en algunos casos, por correo postal ordinario, que suplantan la imagen corporativa y los logotipos oficiales del Ministerio para hacer creer a la víctima que existe un problema técnico que impide el abono del incremento de su prestación.

El gancho utilizado por los estafadores es de una eficacia temible por su verosimilitud. La comunicación informa al jubilado de que se ha producido una «pérdida de información bancaria» o un «error en la actualización del expediente» debido al recálculo de las nuevas cuantías para 2026.

Bajo una apariencia de urgencia burocrática, el texto insta al receptor a enviar una fotografía de su DNI por ambas caras y una copia de un extracto bancario o el número completo de su cuenta (IBAN) para poder «regularizar la situación» y recibir el ingreso mensual correctamente. El tono del mensaje suele ser alarmista, sugiriendo que, de no aportar los datos de inmediato, la pensión quedará bloqueada o se perderá el derecho al cobro de los atrasos.

El objetivo de los delincuentes

Desde la administración advierten de que este procedimiento es totalmente ajeno a su funcionamiento real. La Seguridad Social nunca solicita datos sensibles, como claves bancarias o fotografías de documentación, a través de correos electrónicos, SMS o cartas no certificadas, y mucho menos para un trámite automático como es la revalorización anual, ya que el organismo dispone de todos los datos necesarios en su base de datos centralizada.

El objetivo real de los delincuentes es hacerse con el control de la cuenta bancaria para realizar cargos fraudulentos o utilizar la identidad del pensionista para solicitar créditos rápidos a su nombre.

La recomendación oficial es clara: ante cualquier carta que pida datos financieros, debe ser destruida inmediatamente sin contestar, y en caso de duda, se debe acudir siempre a la Sede Electrónica oficial o a una oficina física, desconfiando de cualquier enlace externo.