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El canciller alemán, Friedrich MerzEuropa Press

Merz reconoce que acabar con las nucleares en Alemania fue «un error estratégico»

El líder de la CDU ha expresado que el objetivo es «volver a tener precios de mercado aceptables en la producción de energía y no tener que subvencionar permanentemente los precios de la energía»

El canciller alemán, Friedrich Merz, ha trasladado su contrariedad con las consecuencias del desmantelamiento de la energía nuclear implementado por el país germano en los últimos años.

El dirigente ha indicado su preocupación después de que la apuesta por la transición energética haya desencadenado un alto coste de la electricidad.

«Fue un grave error estratégico abandonar la energía nuclear (...) Si se hace, al menos se debería haber dejado en funcionamiento las últimas centrales nucleares que quedaban en Alemania hace tres años, para tener al menos la capacidad de generación de electricidad que teníamos en ese momento», apuntó Merz, que de esta manera reconoce la autonomía que aporta la nuclear al mercado energético, en contra de la incertidumbre y el coste de otras fuentes de energía alternativas que han sido subvencionadas por el Estado para fomentar su utilización por las empresas y así reducir el consumo industrial.

Merz ha señalado la problemática que ocasiona para las arcas públicas tener que apoyar la utilización de energías alternativas y que el objetivo es «volver a tener algún día precios de mercado aceptables en la producción de energía y no tener que subvencionar permanentemente los precios de la energía con cargo al presupuesto federal».

El accidente nuclear sufrido tras el devastador tsunami de Fukushima (Japón) en 2011 supuso el inicio del apagón nuclear para Alemania. La entonces canciller alemana, Angela Merkel, decidió emprender las acciones contra la nuclear y el desmantelamiento concluyó desconectando la última central nuclear operativa en el país en 2023.

Poco más de dos años después de esta desconexión, Merz, que comparte ideología y partido con Merkel, revela que no le salen los números: «Estamos llevando a cabo la transición energética más cara del mundo. No conozco ningún otro país que se lo ponga tan difícil y tan caro como Alemania. Nos hemos propuesto algo que ahora tenemos que corregir, pero es que tenemos muy poca capacidad de generación de energía».

Este cambio de posición de Merz sigue los pasos de la Unión Europea ante la búsqueda de la soberanía energética y reducción de precios eléctricos. La Comisión Europea ha autorizado recientemente la construcción de la primera central nuclear del Polonia, un complejo de tres reactores en Lubiatowo-Kopalino valorado en unos 42.000 millones de euros. Para el visto bueno de este proyecto ha sido fundamental el apoyo fundamental de dos dirigentes españolas, Nadia Calviño presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea para la Transición Limpia, Justa y Competitiva · Comisaria europea de Competencia, que durante su etapa como ministras de Economía y Transición Energética en el Gobierno español insistieron en el apagón nuclear del país ibérico antes de 2035.