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La ministra de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, y Portavoz del Gobierno, Elma Saiz

Febrero queda en el aire

Los pensionistas no tendrán que devolver la subida de las pensiones cobrada en enero

El Ministerio de Seguridad Social ha confirmado que la subida aplicada a principios de año se considera un «derecho adquirido»

La incertidumbre que sacudió este martes a más de diez millones de jubilados tras la derogación del decreto anticrisis en el Congreso ha dado paso a una certeza jurídica que invita a la calma: el dinero ya cobrado no se devuelve. A pesar de que la alianza de bloqueo formada por PP, Vox, Junts y UPN tumbó el Real Decreto-ley 16/2025, la nómina de enero es intocable.

El Ministerio de Seguridad Social ha confirmado que la subida aplicada a principios de año se considera un «derecho adquirido», ya que la norma estuvo plenamente vigente desde el 1 de enero hasta el momento de su votación. Por tanto, el ingreso extra del 2,7 % en las contributivas, del 7 % en las mínimas y del 11,4 % en las de viudedad con cargas, es propiedad legal de los beneficiarios y nadie podrá reclamar su devolución.

El mecanismo legal que protege a los pensionistas se basa en la validez temporal de los decretos leyes. Durante los casi 30 días que la norma estuvo activa antes de llegar al hemiciclo, generó efectos jurídicos plenos, blindando los pagos realizados.

Esta situación no es nueva, ya que existe el precedente del decreto ómnibus de 2025, creando una jurisprudencia que impide a la administración solicitar el reintegro de unas cantidades que fueron abonadas correctamente en su momento.

La nómina de febrero

Sin embargo, la tranquilidad de enero contrasta con la urgencia que se abre ahora de cara a la nómina de febrero. La caída del decreto deja un vacío legal que obliga al Gobierno a entrar en una carrera contrarreloj para evitar que las pensiones sufran un recorte técnico el próximo mes.

Si el Ejecutivo no aprueba de forma inminente un nuevo texto legislativo específico y «limpio» —centrado únicamente en la revalorización y sin incluir otras medidas polémicas para facilitar su aprobación—, los jubilados podrían ver cómo su próxima mensualidad retrocede a las cuantías de 2025.

El reto político de los próximos días será aprobar este parche de urgencia para garantizar que la subida se consolide y no se convierta en un espejismo de un solo mes.