Trabajadores realizan tareas de retirada de los vagores en el punto de las vías donde tuvo lugar el accidente de trenes de Adamuz
Acusan a Adif de llevarse pruebas del accidente de Adamuz antes de tener autorización judicial
Los investigadores preguntaron a la compañía pública por estos restos del siniestro, que finalmente fueron devueltos a su emplazamiento original
Adif retiró varios elementos del escenario del accidente de Adamuz antes de que la Guardia Civil concluyera la inspección técnica sobre el terreno y contasen con la pertinente autorización judicial.
Según ha publicado el diario El Mundo, durante esa fase de inspección ocular y recogida de muestras, el personal de la empresa publica evacuó piezas de los trenes siniestrados y las desplazó a otro lugar. Al no tener autorización judicial, los investigadores preguntaron a Adif por su ubicación, localizaron dichos materiales y los devolvieron al escenario del siniestro para que fuera examinados.
Según añade esa misma información, la magistrada que instruye las diligencias del siniestro entre el Alvia y el Iryo fue informada sobre este asunto.
A falta de confirmación oficial, los primeros informes (tanto de la CIAF como de la Guardia Civil) señalan a una rotura del carril de la vía o a un fallo de la soldadura como principales hipótesis de las causas del accidente, que mató a 46 personas y dejó más de 150 heridos.
Un informe de la Benemérita publicado la semana pasada alude de forma inequívoca al estado de la infraestructura. Ese escrito, ya presentado en el juzgado, concreta que el accidente se produjo exactamente a la altura del kilómetro 318,693 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, en el término municipal de Adamuz, entre las 19:43:37 y las 19:43:41 del 18 de enero y en dirección Madrid.
Las cámaras no dejan ver nada
El informe pone de manifiesto que las cámaras de seguridad de Adif permiten conocer la hora del impacto pero «no permiten confirmar cómo se produce, al no observarse el momento de la colisión».
Además, se indica que el tren Iryo viajaba en dirección Madrid cuando descarriló parcialmente e invadió el sentido contrario con sus coches traseros, mientras que el otro tren siniestrado, el Alvia procedente de Madrid con destino Huelva, cruzó en ese momento a una velocidad exacta de 208 kilómetros por hora. La primera de las investigaciones se centra en «un problema en las infraestructuras ferroviarias» con tres derivadas, como pueden ser «un carril o riel de fabricación defectuoso», «una soldadura defectuosa» o el «estado general del conjunto».
Este domingo todavía siete de los heridos en el accidente seguían ingresados en hospitales andaluces, sin que se hayan registrado nuevas altas en los últimos diez días.
Según los datos ofrecidos por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, de los siete ingresados, uno de ellos es menor y se encuentra en planta en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. De los seis adultos que permanecen internados uno está en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional de Málaga.