El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz
Josu Jon Imaz (Repsol): «Estamos plenamente comprometidos con la transformación y el crecimiento de Venezuela»
Espera triplicar su producción en el país en los tres próximos años
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha dejado clara la apuesta de su compañía por Venezuela en la presentación que ha realizado en el Capital Markets Day.
«Hace diez días que recibimos la licencia de Estados Unidos para comercializar nuestros productos en Venezuela. Esperamos multiplicar allí por tres nuestra producción en los tres próximos años», ha señalado.
El consejero delegado de Repsol ha indicado que «estamos muy cómodos» en Venezuela, por el horizonte de esperanza que se ha instaurado en el país, no solo desde un punto de vista económico, sino tambien político y social. «Hemos estado comprometidos con el país en años difíciles, y ahora vamos a ser parte de su transformación y crecimiento», y ha asegurado que el nuevo Gobierno liderado por Delcy Rodríguez está alineado con este compromiso.
Imaz ha apuntado que tienen el talento, el conocimiento y los recursos para hacer crecer el país, aunque no descarta buscar socios en el futuro para llevar a cabo su proyecto si les excede. «Estamos preparados para aprovechar esta oportunidad», ha dicho.
El foco de la compañía está en Estados Unidos y la Península Ibérica, pero el consejero delegado ha querido destacar también el potencial futuro de algunos mercados concretos, como Alaska, Libia, Venezuela, Reino Unido, y el esfuerzo inversor que están realizando en Brasil.
Ha asegurado que su dependencia de Oriente Medio es reducida, y ha afirmado estar viendo algunas luces en Europa en cuanto a un posible giro en su percepción negativa del negocio del refino. Imaz ha resaltado que la empresa no tiene una «exposición directa» a Oriente Medio, que, en términos logísticos, son una compañía «atlántica», y que el crudo que les llega de esa zona es «muy bajo», que es una parte muy pequeña, aunque tiene un impacto indirecto.
Imaz ha recordado que en Venezuela cuentan con dos joint ventures (uniones empresariales), por lo que cualquier impacto en «cash flow» de operaciones no va a tener un «efecto inmediato», sino por el efecto de las políticas de dividendo en estas joint venture.
Asimismo, el directivo ha incidido en que no se va a ver un «fuerte» impacto en las cuentas a corto plazo, por lo que Venezuela está «desacoplada» de la actualización de sus previsiones para el periodo hasta 2028.
En una respuesta posterior, Imaz no ha descartado que, si «el reto es muy grande en el futuro», puedan necesitar socios para ello.
«Estamos totalmente comprometidos para ser parte del crecimiento y la transformación del país. Tenemos que subrayar que Venezuela necesita los ingresos del petróleo y gas», ha añadido.
«Venezuela ha sido durante años uno de nuestros activos, y estamos preparados para tomar ventaja de la oportunidad que se nos abre ahora», ha dicho.
La empresa ya registró en su documentación de 2025 un recorte de la exposición patrimonial país hasta los 276 millones de euros, un 45 % menos que los 504 millones de euros de cierre de 2024.
De esta forma, el informe detalla que esta exposición patrimonial incluye fundamentalmente las cuentas a cobrar con PDVSA de Repsol Exploración, la financiación otorgada a Petroquiriquire y la inversión en Cardón IV y en Petroquiriquire.
En total, como deuda pendiente de cobro (incluyendo los intereses de mora de la deuda comercial, totalmente provisionados), existen cuentas comerciales con PDVSA por importe de 3.603 millones de euros (provisiones de 3.019 millones de euros) y financiación otorgada por importe de 947 millones de euros (provisiones de 568 millones de euros).
Repsol ha comunicado este martes una actualización de sus proyecciones para el periodo 2026-2028, donde prevén unas inversiones de entre 8.500 y 10.000 millones, con un 55 % destinado a España y Portugal, y un 34 % a Estados Unidos.