El presidente de Naturgy y vicepresidente de CriteriaCaixa, Francisco Reynés.
La jugada perfecta de BlackRock en Naturgy: compró el 20 % por 3.800 millones y ha vendido por 7.600
El fondo estadounidense quería vender su participación desde hacía tiempo, y, tras hacerlo, facilita un accionariado estable que permite que la empresa pueda invertir más a largo plazo, que era lo que quería
La mayor gestora de fondos de inversión del mundo, la estadounidense BlackRock, vendió el pasado miércoles el 11,2 % que le quedaba en Naturgy a través de GIP -a la que compró en enero de 2024-, y desde este periódico apuntábamos al creciente desinterés de Estados Unidos en España como posible causa.
Seguramente hay algo de ello, pero lo que está claro es que en la venta hay rentabilidad económica. BlackRock compró en septiembre de 2016 el 20 % de Naturgy (200 millones de acciones) a 19 euros la acción. Hasta que vendió sus ultimas acciones el miércoles, ha estado recibiendo dividendos a razón de 13 euros la acción. El miércoles vendió con la acción de Naturgy a 25 euros. Como consecuencia, invirtió 3.800 millones de euros cuando entró y se ha llevado 7.600 millones al vender: el doble; una rentabilidad nada despreciable.
Los fondos entran en el accionariado de las compañías con la idea de obtener una rentabilidad al cabo de un tiempo, y tanto GIP como CVC -que en la actualidad es el tercer mayor accionista de Naturgy con el 13,8 %- hace tiempo que quieren salir. CVC venderá cuando haya alcanzado el retorno que espera, pero aún no ha llegado a ese punto. Lleva ocho años en el accionariado de Naturgy, y todo apunta a que obtendrá una rentabilidad mayor que la de BlackRock.
Tras la venta de BlackRock, CriteriaCaixa ha aumentado su participación al 28,5 %. Con ello consolida su posición como primer accionista, lo cual reafirma su compromiso con el proyecto y le facilita su tarea de liderar el plan industrial a medio y largo plazo de Naturgy, como era su objetivo.
Por debajo de CriteriaCaixa, el segundo principal accionista es el fondo australiano IFM (15,5 %), seguido del fondo CVC (13,8 %), Corporación Financiera Alba (5 %) y Sonatrach (4,1 %). El 0,9 % está an autocartera, y el 32,2 % en el mercado libre (free float).
El aumento de la participación de CriteriaCaixa se traduce además en que se incrementará el dinero en dividendos que podrá destinar a la labor social de la Fundación la Caixa, que se elevará hasta los 500 millones de euros.
Con la venta de BlackRock se eleva, además, el número de acciones en el mercado (free float). Sube del 10 % de marzo de 2025 al 32,2 % de la actualidad, un porcentaje parecido al de empresas como Indra, algo que facilita su liquidez y que era un objetivo de la compañía para estar presente en los índices.
La venta de BlackRock sitúa además al fondo australiano IFM como segundo máximo accionista tras CriteriaCaixa, con un 15,5 %. El fondo, muy guerrillero en algunas épocas, se encuentra cómodo con esta participación y con su posición en el Consejo de Administración, en donde ocupa tres asientos.
Con esta nueva estructura accionarial, la compañía encuentra la estabilidad que estaba buscando para poder desarrollar su plan industrial a medio-largo plazo. Como hemos contado en otros artículos como este, los fondos Rioja -CVC y Corporación Financiera Alba- y GIP, que tenían el 20,7 % y el 20,6 % de las acciones, respectivamente, solo pensaban en el corto plazo, en vender sus participaciones, y con ellos era difícil sacar adelante las inversiones que requería la empresa.
Tras la salida de GIP, y a la espera de que se produzca la de CVC, surgen en el ambiente posibilidades que se han planteado en el pasado, como la entrada de la SEPI en el accionariado de Naturgy, como continuación de su presencia en empresas como Telefónica e Indra, o el retorno a escena de los emiratíes de Taqa, que en algún momento pudieron convertirse en un accionista de referencia. Según fuentes conocedoras, las dos posibilidaes están descartadas a día de hoy.
Siete años de gran transformación
La distribuidora de gas líder en España lleva siete años de gran transformación. Entre 2018 y 2025 ha generado alrededor de 41.000 millones de euros de caja, de los que ha dirigido 16.000 millones a inversión y casi 12.000 millones a retribuir a sus accionistas. La rentabilidad sobre recursos propios (ROE) ha crecido del 9,2 % en 2018 al 21,5 % en 2025.
En 2025 ha obtenido un beneficio neto de 2.023 millones de euros, un 6,4 % más que en 2024, y su liquidez se aproxima a los 10.000 millones de euros. Como premio a esta buena gestión, el consejo de administración acordó a mitad de febrero renovar el mandato del presidente de la compañía, Francisco Reynés, hasta el año 2030.