El riesgo geopolítico también amenaza el éxito de Inditex
La empresa de Zara y Amancio Ortega ya ha pasado algún mal rato por problemas con el transporte hacia sus centros logísticos, y la situación con Marruecos crea inquietud en Arteixo
Tienda de Zara en Nueva York.
Inditex ha vuelto a presentar esta semana unos resultados espectaculares: se ha quedado cerca de rebasar por primera vez en su historia los 40.000 millones de facturación (ha ingresado 39.864 millones de euros en 2025, un 3,2 % más que en 2024), y ha logrado el hito de superar los 6.000 millones de euros de beneficios (ha llegado hasta los 6.220 millones de euros, un 6 % más que en 2024).
Inditex tiene un modelo de un éxito indiscutible, lo cual no evita que tenga incertidumbres. La compañía produce en unos catorce países, y algunos de ellos presentan riesgos geopolíticos. El reciente cierre del Estrecho de Gibraltar por problemas climatológicos ya le trajo inconvenientes hace unas semanas y retrasó la llegada de los productos a las tiendas. Si debido a una intervención de China en Taiwán hubiera sanciones a ese país, sería un contratiempo para Inditex, porque allí produce en torno al 15 % de sus prendas y tendría que buscar alternativas de fabricación en otros países, y eso elevaría sus costes. El estallido de un conflicto diplomático de España con Marruecos sería su riesgo geopolítico más cercano, porque supone una parte cada vez más importante de su producción en proximidad y lo más previsible es que Trump se pusiera a favor de los marroquíes, por la crisis con el Gobierno de Sánchez y porque Estados Unidos e Israel tienen muy buenas relaciones con nuestros vecinos del sur. Por otra parte, acaban de cerrar temporalmente tiendas en Oriente Medio, y en 2022 se vieron obligados a cerrar los 500 establecimientos que tenían en Rusia.
Inditex está muy expuesta al contexto geopolítico, pero ya tiene su plan de contingencia
Inditex, con tiendas en 96 países, es una de las empresas españolas con mayor exposición al contexto geopolítico. Por ello, al llevar veinticinco años en Bolsa, está acostumbrada a trabajar con planes de contingencia. Si la situación se complicara en Marruecos, quizá podría fabricar en Túnez, apuntan algunos expertos del sector. Si China, que por seriedad en los plazos y capacidad de producir todo tipo de calidades que se le pidan es un lugar ideal para fabricar, se vuelve más cara, podrá ser el momento de India, a la que todo el sector ve como la gran esperanza, aunque hoy por hoy está muy lejos de competir en seriedad, profesionalidad y costes con China.
La actual situación geopolítica quita el sueño a Inditex, pero si logra seguir creciendo y cumpliendo las expectativas con el mercado como lo ha estado haciendo tras el shock pandémico, pocos dudan de que conseguirá resultados espectaculares, sean los que sean los obstáculos que tenga por delante.
Parte de estos retos será hacer seguir evolucionando el negocio, como siempre han hecho. Zara continúa siendo el gran motor del grupo. En 2025 ha aportado 28.051 millones de los 39.864 millones que ha facturado la empresa (el 70 %), y 5.601 millones de los 8.020 que ha ganado (el 69,3 %); pero solo crece el 1 % en ventas y el 3 % en beneficio operativo.
La compañía busca cómo crecer en rentabilidad –aunque es la más rentable del sector–, y lleva unos años subiendo los precios. El nuevo formato de tiendas que vemos en Madrid (calles Serrano y Hermosilla) y Barcelona (Diagonal), con apariencia de tiendas de lujo, parece animar a seguir ese camino. Sin embargo, sigue teniendo líneas básicas de precio bajo para cada categoría de producto, porque Inditex es consciente de que no puede perder ese gran mercado que le ha llevado a una posición de liderazgo global.
Amancio Ortega sigue yendo todos los días a la oficina y marcando algunas líneas estratégicas
Frente a la madurez y menor crecimiento del negocio de Zara, hay otras marcas del grupo que están progresando considerablemente, como Oysho. Esta antigua marca de lencería lanzada en 2001 ha evolucionado en los últimos años hacia una enseña emergente de ropa deportiva, estilo de vida saludable y moda. En 2023 fue la marca que más creció del grupo en ingresos y beneficio; en 2024 subió su beneficio antes de impuestos hasta los 146 millones de euros, y en 2025 lo ha cerrado en 198 millones.
Inditex ha demostrado tener una capacidad asombrosa de innovar y adaptarse a cualquier escenario, y eso se debe a que tiene un equipo de primera línea desde hace muchos años que acompaña ahora a Marta Ortega y Óscar García Maceiras para conseguir los resultados comprometidos con el consejo de administración y los inversores. Estamos hablando de profesionales como el director financiero o la directora creativa de Zara, que llevan tres décadas en la empresa y de los que muchos no conocen el nombre.
Y, por supuesto, está Amancio Ortega. El fundador cumple 90 años el próximo 28 de marzo, y sigue yendo a diario a la oficina, participando en las reuniones y marcando algunas líneas estratégicas del negocio.
Ortega no solo ha sido el visionario del exitoso modelo de negocio de Zara, sino también de su salida al exterior. Cuando España firmó el Tratado de Adhesión a las Comunidades Europeas en 1985, vio claro que sus productos debía venderse también fuera de nuestro país. Para prepararse, trajo a José María Castellano, creó Inditex como holding que engloba Zara, las fábricas y la logística, y se lanzó a abrir en Manhattan su primera tienda fuera de España en 1989.
Durante muchos años perdieron dinero en su flagship de Lexington Avenue, en un momento en el que Inditex tenía unas setenta u ochenta tiendas (hoy tiene 5.460), y las pérdidas en Estados Unidos pesaban mucho. Ortega cogía con frecuencia su avión para viajar al país, estudiar qué pasaba, analizar la competencia... A partir de 2001 abrieron en Florida, y allí los resultados fueron mejores; siguieron por la costa oeste, Las Vegas, y hoy tienen unas cien tiendas en Estados Unidos, un mercado difícil que, aun así, es en la actualidad el segundo más importante para Inditex. Sus productos allí se venden en torno a un 60 % más caros. El gigante gallego sigue siendo, de todos modos, una empresa muy europea, con más del 70 % de sus ingresos provenientes de nuestro continente.
La pasión hace que Inditex siga buscando cómo crecer, y una vía es que se plantee adquirir otra empresa, viendo el dinero que almacena en su tesorería (casi 11.000 millones de euros a cierre de 2025). GAP sería una buena opción para dar un salto en Estados Unidos; Zalando sería otra posibilidad. Fuentes del sector cuentan que durante años se han ofrecido también a Inditex casi todas las firmas de moda y lujo que han estado en el mercado, incluyendo Loewe (hace unos treinta años) o Benetton, con la que hubo muy buena relación gracias a la conexión entre Amancio Ortega y Luciano Benetton. Incluso hay quien afirma que el mismo Giorgio Armani visitó Arteixo para explorar una venta de su empresa cuando él ya no estuviera -murió en septiembre del año pasado-. Nos quedaremos con las ganas de saber si fue así, y de la respuesta que tuvo de Amancio Ortega.
¿Hacia dónde irá la Inditex de 2030? El consejero delegado, Óscar García Maceiras, apuntó una nueva línea en la presentación de resultados de esta semana: convertir Inditex en un referente cultural. Si durante toda la vida en las oficinas de Arteixo Amancio Ortega repetía que Zara era «producto y tienda», ahora se añade este objetivo -como hemos visto con la colaboración de Bad Bunny-, que poco a poco se irá concretando para conseguir que Zara y sus marcas hermanas sigan siendo relevantes para sus clientes actuales, y, sobre todo, para las nuevas generaciones.