La analista Kimmie Greene diseñó una fórmula que hoy es referencia mundial
Ahorro
La cantidad de dinero que deberías tener ahorrada a los 30, 50 y 65 años
Entidades como CaixaBank recalcan que la década entre los 25 y los 35 años es la «ventana de oro» para forjar hábitos saludables
La realidad financiera en España muestra una brecha evidente entre los ingresos y el coste de vida. Con un sueldo medio de 2.385,6 euros brutos y un salario mediano de 2.001,4 euros en 2024 —según datos del INE—, el ciudadano se enfrenta a una inflación del 2,3 % y a un mercado inmobiliario que dificulta el acceso a la propiedad. En este contexto, el ahorro deja de ser una opción para convertirse en una herramienta de supervivencia y previsión ante la jubilación.
Para establecer metas claras, la analista Kimmie Greene diseñó una fórmula que hoy es referencia mundial. Según su criterio, la carrera del ahorro comienza a los 20 años, momento en el que se debería haber reservado el 25 % de un sueldo bruto anual.
A partir de ahí, los hitos se vuelven más ambiciosos. Al cumplir los 30 años, lo ideal es tener ahorrada una anualidad completa de salario, a los 40 años, la cifra debería ascender a tres veces el sueldo anual, y al llegar a los 65 años, el colchón financiero debería equivaler a ocho veces nuestra retribución bruta anual.
Aplicando este modelo a un salario de 25.000 euros anuales, un trabajador debería alcanzar los 35 años con 50.000 euros acumulados y llegar al retiro con unos 200.000 euros. Entidades como Caixabank recalcan que la década entre los 25 y los 35 años es la «ventana de oro» para forjar hábitos saludables, recomendando ahorrar sistemáticamente entre un 15 % y un 20 % del sueldo mensual para que el esfuerzo sea progresivo en etapas tardías.
El reto de la jubilación
El objetivo final de esta disciplina no es otro que complementar la pensión pública. Los cálculos de BBVA advierten de que las necesidades varían drásticamente según el nivel de vida. Mientras que alguien con el salario mínimo interprofesional podría necesitar un fondo extra de unos 43.447 euros para su retiro, quienes perciben salarios más altos —en el entorno de los 60.000 euros— deberían aspirar a un capital ahorrado superior a los 300.000 euros.
Esta cifra más elevada busca compensar la brecha que suele existir entre el último sueldo percibido y el tope de la pensión máxima del sistema público.