La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Nuevo aviso de Von der Leyen a Sánchez: apuesta por prolongar las nucleares y bajar los impuestos para frenar la subida de los precios de la energía
El Gobierno de Sánchez deja a España como el único Estado miembro que no ha anunciado una prolongación de las nucleares
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha enviado una carta a los líderes europeos que servirá para guiar los debates que tendrán lugar en la cumbre del Consejo Europeo que arranca este jueves.
En ella destacan sus propuestas para abordar los altos precios de la energía que se derivarán de la guerra de Irán: prolongar la vida de las centrales nucleares, mantener el diseño del mercado eléctrico, bajar los impuestos a la electricidad, potenciar las redes y compensar los costes del CO2.
Von der Leyen defiende en su carta «evitar el desmantelamiento prematuro de activos, como las centrales nucleares existentes, que pueden seguir suministrando electricidad de forma fiable, a bajo coste y con bajas emisiones».
Aunque no menciona expresamente a España, es una clara llamada de atención a los planes del Gobierno de Sánchez sobre el calendario de cierre de las centrales nucleares españolas: somos el único Estado miembro con capacidad de generación nuclear que no ha anunciado la extensión de la vida útil de sus centrales (como Bélgica) o planeado añadir nuevas centrales (como Países Bajos).
En la carta se justifica la importancia de apostar por renovables y nuclear para asegurar un suministro energético estable, diversificado, descarbonizado y autónomo. En concreto, Von der Leyen destaca que la combinación de renovables y nuclear permite actualmente a la UE superar el 70 % de la producción de electricidad a través de fuentes de generación bajas en emisiones.
Sobre el mercado eléctrico, apuesta por mantener el modelo marginalista para dar estabilidad y fomentar los contratos industriales a largo plazo para evitar vínculos con el precio del gas.
Von der Leyen da marcha atrás en su intención de revisar el sistema marginalista para la fijación de precios en el mercado eléctrico, algo que anunció el pasado mes de febrero como una posible solución para reducir el impacto del gas en los precios de la electricidad. Al respecto, señala que «los expertos coinciden en que un sistema basado en el mercado y en los precios marginales ofrece claras ventajas en general», añadiendo que muchos líderes europeos y actores industriales le han trasladado en las últimas semanas su oposición a cambiar este diseño del mercado eléctrico.
No obstante, mantiene la necesidad de mitigar el impacto de los altos precios del gas cuando marca el precio mayorista de la electricidad. Por ello, recuerda la posibilidad de utilizar contratos a largo plazo (PPAs y CfDs) que se introdujo en la última reforma del mercado eléctrico de 2024 como instrumento para desvincular del mercado mayorista los precios que pagan los consumidores industriales.
En este sentido, anuncia que la Comisión eliminará las barreras existentes a su utilización, incluyendo la posibilidad de combinar PPAs y CfDs.
También recuerda a los Estados miembros que, como acción inmediata, están autorizados a otorgar ayudas directas en los precios de la electricidad a las industrias con mayor consumo energético. Al respecto, señala que la Comisión adoptará un enfoque más flexible respecto a estas ayudas de Estado para permitir un apoyo aún más inmediato para los sectores que lo necesiten.
Sobre la fiscalidad eléctrica, invita a reducir los impuestos a la electricidad para corregir su desventaja fiscal respecto al gas.
Von der Leyen vuelve a insistir en la necesidad de corregir una incongruencia fiscal que desincentiva la electrificación: la mayor carga fiscal sobre la electricidad en comparación con la que se aplica al gas. En este sentido, recuerda que la electricidad está sujeta a impuestos mucho más elevados (hasta 15 veces más, en algunos casos) que el gas, apuntando que esta situación «supone una carga desproporcionada para las empresas, especialmente para la industria energointensiva que está en proceso de transición hacia la electrificación y la descarbonización».
De esta forma, argumenta que existe un claro margen de maniobra para abordar los siguientes objetivos: «Reducir los impuestos sobre la electricidad, eliminar determinados gravámenes no relacionados con la energía de las facturas de electricidad, y garantizar que la electricidad se grave de forma más favorable que los combustibles fósiles».
Para conseguir estos objetivos, Von der Leyen hace una referencia a la posibilidad de utilizar la legislación europea, lo cual puede implicar una nueva propuesta legislativa de la Comisión para solucionar el bloqueo que existe actualmente en las negociaciones para revisar la Directiva europea de fiscalidad eléctrica (una propuesta de revisión que se remonta a 2021 como parte del paquete ‘Fit for 55’, paralizada por los Estados miembros al ser incapaces de llegar a un consenso necesario para su aprobación al requerirse unanimidad en esta propuesta).
En cuanto a las redes eléctricas, recomiendan adoptar las propuestas del Paquete Europeo de Redes para acelerar los permisos, y anuncia una nueva propuesta para abordar las tarifas de acceso.
Von der Leyen destaca que «no podemos permitirnos que enormes volúmenes de capacidad renovable rentable no lleguen a los consumidores debido a unas redes inadecuadas». Por ello, insta a los Estados miembros a avanzar en las negociaciones legislativas sobre las propuestas del ‘Paquete Europeo de Redes’, en particular las relativas a la aceleración de los procedimientos de autorización de los proyectos de redes eléctricas.
Además, anuncia que la Comisión presentará una nueva propuesta legislativa sobre las tarifas de acceso a la red con el objetivo de aprovechar al máximo la infraestructura existente, al mismo tiempo que se permita a los Estados miembros reducir los peajes para las industrias energointensivas.
Al respecto, avanza que los usuarios de la red deben recibir los incentivos adecuados para hacer un uso óptimo de la red existente, ya que así se «evitarán ampliaciones innecesarias y costosas de la red», añadiendo que los operadores de la red pueden aprovechar tecnologías innovadoras para mejorar la productividad de las redes.
Sobre los costes del CO2, recomienda «asignar ayudas directas a la industria por los altos costes del CO2 y mantener el sistema de comercio de emisiones para incentivar la descarbonización».
Recuerda Von der Leyen que “los Estados miembros pueden compensar hasta el 80 % de los costes indirectos del CO2, mitigando así su impacto en la industria con alto consumo de energía" . También señala al respecto que la Comisión adoptará un enfoque más flexible respecto a estos mecanismos de compensación para permitir un apoyo aún más inmediato para los sectores que lo necesiten.
Von der Leyen defiende el sistema de comercio de derechos de emisión como «un instrumento de eficacia probada para impulsar la transformación industrial», destacando que es un instrumento de mercado que ofrece seguridad a las inversiones a largo plazo, al tiempo que recompensa a los pioneros en la descarbonización.
No obstante, reconoce la necesidad de adaptar este sistema a las nuevas realidades y anuncia cambios específicos para aliviar los costes de la industria, mitigar la volatilidad excesiva del precio del CO2, y establecer una trayectoria más realista en la reducción de los derechos de emisión.
Por otra parte, existe una amenaza a las eléctricas en la carta de Von der Leyen: «La posibilidad de recuperar topes a la generación inframarginal».
Von der Leyen recuerda en su carta los instrumentos utilizados por algunos Estados miembros tras la crisis energética de 2022. En concreto, “La subvención o topes al precio del gas utilizado para generación eléctrica, y la redistribución de los ingresos inframarginales" de los generadores con tecnologías baratas que se benefician de los altos precios del gas en el mercado eléctrico.
Al respecto, indica que «la Comisión evaluará caso por caso el impacto de estas soluciones de emergencia» orientadas a limitar los efectos de los altos precios del gas sobre la electricidad. Añade que esta evaluación se centrará en garantizar que se evitan distorsiones en el mercado interior, se preservan las señales de inversión en energías limpias a largo plazo, y se descarta una demanda adicional excesiva de gas.