El presidente de Adif, Pedro Marco.
El presidente de Adif niega la ocultación de pruebas en Adamuz: «Es una infamia»
El gestor ferroviario asegura que colaboró con las autoridades desde el primer momento y que todas las actuaciones se realizaron con conocimiento judicial
El presidente de Adif, Pedro Marco, ha negado este martes en el Congreso cualquier intento de ocultación de pruebas en el accidente ferroviario de Adamuz, que dejó 46 fallecidos, y ha defendido la actuación de la entidad pública durante los días posteriores al siniestro. En una comparecencia solicitada por él mismo en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible, Marco ha insistido en que el organismo actuó bajo la supervisión de las autoridades y ha rechazado las acusaciones vertidas en las últimas semanas.
«Quien diga que Adif ha recogido pruebas y las ha ocultado, es una infamia», ha afirmado, antes de subrayar que la consideración de qué elementos son o no pruebas «no la decide Adif, sino las autoridades investigadoras». En este sentido, ha explicado que la actuación del gestor de infraestructuras estuvo condicionada en todo momento por las indicaciones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y de la Policía Judicial.
Marco ha detallado que, tras el accidente, los trabajos en la zona se desarrollaron entre los días 19 y 22 bajo la dirección de los equipos de emergencia y de los investigadores. Según ha explicado, una vez que las autoridades dieron por finalizadas sus inspecciones, los operarios de Adif continuaron con las labores de retirada de material, en muchos casos mediante maquinaria pesada, para facilitar el acceso a los últimos cuerpos. «Mis trabajadores tienen evidencia física y verbal de que las autoridades han abandonado el lugar y que han terminado sus investigaciones», ha señalado.
El presidente de Adif ha reconocido que estas tareas pudieron alterar algunos elementos de la vía, pero ha recalcado que se trataba de restos que habían sido «desestimados como prueba» por los investigadores. «Por eso se recogen esos restos; no pruebas. No se oculta», ha insistido.
En relación con el traslado de estos materiales a la base de mantenimiento de Hornachuelos, Marco ha defendido que se realizó con autorización judicial. Ha explicado que un auto permitió a Adif desmontar y recoger los elementos del lugar del accidente, siempre que se documentara su estado y ubicación. Aunque ha admitido que la remisión del informe al juzgado se produjo con retraso –el 13 de febrero–, ha señalado que posteriormente la Policía Judicial inspeccionó las instalaciones y procedió a precintar los restos sin detectar irregularidades de fondo.
Durante su intervención, el presidente de Adif también ha abordado las críticas sobre una supuesta falta de transparencia en la entrega de documentación. Ha asegurado que la empresa ha atendido los requerimientos de información «en tiempo y forma» y ha enmarcado las discrepancias con la CIAF en diferencias de criterio sobre los procedimientos. «No he visto ningún papel que hable de instrucción de un delito; el único papel que he visto habla de ‘posible irregularidad’», ha indicado.
Marco ha defendido además el sistema de mantenimiento de la infraestructura ferroviaria y ha rechazado que existiera un déficit de control previo al accidente. Según ha explicado, las auscultaciones en el tramo afectado se realizaron conforme a los protocolos establecidos e incluso por encima de lo exigido. «En la zona que nos ocupa, hemos hecho bastantes más de las preceptivas, hemos aumentado las auscultaciones un 26 %», ha señalado.
En esta línea, ha restado relevancia a las advertencias previas de los maquinistas, al asegurar que sus comunicaciones hacían referencia a cuestiones de «confortabilidad» y «fiabilidad» del servicio, pero no a problemas de seguridad.
Respecto a las hipótesis sobre el origen del accidente, Marco ha evitado entrar en valoraciones y se ha remitido a la investigación en curso. Ha recordado que la CIAF solo ha emitido notas provisionales y ha advertido contra las conclusiones anticipadas. «Hablar hoy aquí de la investigación sería una irresponsabilidad», ha señalado.
El presidente de Adif ha insistido en que el organismo es «el primer interesado» en esclarecer lo ocurrido en Adamuz y ha defendido que su comparecencia busca «desmontar desinformaciones» que, a su juicio, han generado inquietud entre los usuarios y un «sufrimiento adicional» entre los familiares de las víctimas.