El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso.
Los fraudes ocultos de las medidas anticrisis que pretende aprobar el Gobierno
Analizamos con los economistas Daniel Lacalle y Ángel de la Fuente los inconvenientes de las medidas propuestas y las que faltarían
El Congreso decide hoy si aprueba el decreto de ochenta medidas propuesto por el Gobierno el viernes pasado para mitigar el efecto de la guerra de Irán sobre los ciudadanos y las empresas.
Lo primero que sorprende a Ángel de La Fuente, director ejecutivo de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), es que «la parte del decreto dedicada a las medidas para mitigar los efectos de la guerra es relativamente pequeña. Hay mucho material que es política energética estándar. Y algunas de las medidas que se proponen, por lo menos me causan dudas», explica en nuestro podcast El Debate de la Economía, que puede escucharse íntegro pulsando en el audio que hay al principio de estas líneas.
Varias de las medidas que se proponen parecen preocupantes
En el mismo audio, el economista Daniel Lacalle lamenta que se repite la estrategia del Gobierno de hacer paquetes en los que incluyen todo tipo de medidas que no tienen nada que ver con la respuesta a la guerra: «Hay varias cosas que me parecen especialmente preocupantes. En ese paquete en el que se supone que se está intentando garantizar el suministro energético y mejorar las condiciones, se introduce la aceleración del cierre de las nucleares; se priorizan desde un nivel gubernamental y burocrático las inversiones que se consideren estratégicas, cuando los gobiernos son muy malos eligiendo perdedores, y mucho peores eligiendo ganadores; hay medidas que benefician la okupación -aunque el decreto de vivienda se votará más adelante-, otras que intervienen las cuentas de resultados de las empresas...».
Sobre las propuestas más conocidas, entre las que se encuentran la rebaja del IVA de la electricidad, el gas y los carburantes al 10 %, De la Fuente no tiene una buena opinión: «Las reducciones de impuestos no me parecen una buena idea. La forma más lógica de lidiar con esta crisis es mandar ayudas directas a los más afectados. Si bajamos los impuestos a todos, ocultamos la señal de precios que incentiva la respuesta de los agentes».
Lacalle tiene una visión algo distinta: «Creo que se tiene que hacer una reducción de impuestos, como recomiendan la Comisión Europea y los expertos, que va en la línea con lo que dice Ángel de la Fuente. En los hidrocarburos y en la energía los impuestos son encadenados: algunos son por porcentaje y otros por volumen. ¿Qué ocurre? Cuando suben los precios, se disparan la recaudación y los precios, porque hay un efecto multiplicador. Cuando bajan, el colchón que generan los que van por volumen tiene un factor que mitiga la reducción. Entonces, lo que se tiene que hacer es llevar medidas más quirúrgicas, no solo de reducción del IVA, que es el menor de los problemas en los impuestos de la energía. No hay ninguna medida para eliminar el impuesto a la nuclear, que hace que las nucleares sean inviables. No hay ninguna medida que toque los impuestos por volumen, que están encadenados a impuestos que son por porcentaje. Hubiera sido muchísimo más lógico hacer lo que ha propuesto el Gobierno en Italia: eliminar el impuesto del CO2, y haber utilizado esa recaudación que se ha acumulado, y que es muy importante, para reducir la carga a los más afectados».
Habría que utilizar la cuantiosa recaudación del impuesto del CO2 para ayudar a los más afectados
En cuanto a las ayudas directas, Lacalle estima que «el nivel de burocracia y de imposibilidad de recibir esas ayudas las hace muy poco efectivas», aunque la cuestión sería, lógicamente, conseguir que funcionaran mejor.
Los expertos dialogan también en nuestro podcast sobre la congelación de los precios de los alquileres que propone Sumar, y que se debatirá en el Congreso más adelante. Por la experiencia vista hasta ahora con esta medida, «los efectos no solo sobre el precio, sino sobre la disponibilidad de vivienda, son los contrarios a los que uno desearía. Tenemos un problema de falta de oferta, y lo que están proponiendo es la forma más rápida de agravarlo y no de solucionarlo. Puedes impedir por ley que se suba el precio, pero no puedes obligar a los propietarios a estar en el mercado. Muchos se irán o no entrarán, y entonces la oferta de vivienda, que es lo que queremos aumentar, no va a crecer, sino todo lo contrario », afirma Ángel de la Fuente.
En este momento de incertidumbre por la guerra de Irán, en el que se prevé que el impacto económico sea corto pero intenso, Lacalle recomienda a ciudadanos y empresas tener contratos energéticos a largo plazo, que les permitan tener precios cerrados y eliminar los riesgos de picos o, al menos, reducirlos. Afirma que en la situación actual España y la Unión Europea son quienes se enfrentan a una problemática más compleja en cuanto a suministro y a precios, especialmente por el gas natural, y, en concreto, por el gas natural licuado.