El nuevo presidente de Indra, Ángel Simón.
Indra se lanza a por Escribano, y De los Mozos cuenta con la protección de Óscar López
La fusión con Indra parece a priori la mejor salida para los Escribano
Ángel Escribano: «Trabajé como un negro y dimos la vuelta a Indra, pero había otros intereses»
Desaparecido el evidente conflicto de interés planteado por la posibilidad de que Indra comprara la empresa familiar (Escribano) del que hasta el Jueves Santo fue su presidente (Ángel Escribano), la compañía ahora capitaneada por Ángel Simón se lanza a por ella.
Escribano facturó 488 millones de euros en 2025, y es la empresa más importante del sector defensa en nuestro país por debajo de Indra. Incorporarla contribuiría a engordar al campeón español de defensa, pero por el momento los Escribano parecen no estar por la labor, según algunas fuentes.
Ángel Escribano ha salido mal de la presidencia de Indra, y a día de hoy no parece estar dispuesto a vender la empresa familiar a la compañía que cuenta con la SEPI como accionista principal, aunque algunas fuentes sostienen que ya se habrían iniciado las conversaciones.
En los últimos días se ha filtrado la idea de que el campeón alemán de defensa, Rheinmettal, podría estar interesado en comprar Escribano, pero esta posibilidad parece imposible que se lleve a cabo. El Gobierno puede vetar la operación, porque supondría la incursión de una compañía extranjera en una empresa española de un sector estratégico, aunque sea europea, y además quiere incorporar Escribano a Indra.
Si los Escribano se obcecan en no vender su empresa a Indra, el Gobierno puede asfixiarles negándoles contratos, de modo que no parece tener sentido que se obcequen.
Con ello, en estos momentos tienen dos posibilidades: fusionarse con Indra e integrarse en ella, algo muy interesante para ellos, teniendo en cuenta que la compañía se está valorando en torno a los 2.500 millones de euros; y vender su participación del 14,3 % en Indra, que les mantiene como los segundos principales accionistas, y con lo que obtendrían unas plusvalías muy importantes. Empezaron a comprar acciones de Indra cuando estaban a 11,3 euros, y hoy están a 52.
Como podía leerse ayer en El Debate, los Escribano no tienen decidido aún qué van a hacer con su participación. Lo que está claro es que ya no van a mandar en la empresa, y tampoco lo harían si hubiera un cambio de Gobierno y llegara el PP, según fuentes conocedoras.
La fusión con Escribano ayudaría a Indra a ganar tamaño, aunque aún estaría claramente por detrás de los gigantes europeos de defensa. Frente a los 5.457 millones de euros que facturó Indra en 2025, la alemana Rheinmettal alcanzó los 9.900 millones; la italiana Leonardo, 19.503 millones, y la francesa Thales, 22.136 millones de euros. Indra solo puede crecer de modo inorgánico comprando compañías en España o Iberoamérica, porque Europa le está vetada por cuestiones de seguridad nacional de cada país.
El nuevo equipo directivo tendrá que ir viendo cómo dirige ese crecimiento. Tras la salida de Ángel Escribano de la presidencia de Indra, el consejo de administración y los accionistas están totalmente alineados con el nuevo presidente, Ángel Simón. Javier Escribano, que representa a los hermanos en el consejo, votó a favor del nuevo presidente, como todos los miembros. El que fuera principal aliado de Ángel Escribano en su etapa al frente de Indra, el francés de origen armenio Joseph Oughourlian, que a través de Amber Capital es el cuarto principal accionista de Indra, conoce desde hace tiempo y mantiene muy buena relación con Ángel Simón.
El nuevo presidente tiene, por tanto, el apoyo pleno de los miembros del consejo de administración y de los accionistas, y también del Gobierno que le ha puesto, al menos mientras decide que no quiere colocar a otro.
Además Simón será quien mande realmente en Indra. Aunque se incidió en que sería el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, quien desempeñaría las funciones ejecutivas, la realidad es que Ángel Simón presidirá el consejo de administración, la Comisión Delegada Ejecutiva y la de Estrategia, órganos desde los que fiscalizará el trabajo del consejero delegado.
Nadie que conozca a Ángel Simón, que ha sido presidente de Aguas de Barcelona, vicepresidente de Suez o consejero delegado de CriteriaCaixa, entre otras cosas, se lo imagina no mandando. En Indra lo hará, aunque ejercerá el poder con la mano izquierda que le caracteriza, también con su consejero delegado, José Vicente de los Mozos.
De los Mozos no tiene buen cartel entre los directivos de la compañía, pero se le ve como el hombre de transición tras la salida de Ángel Escribano, y cuenta con la protección de Óscar López, el ministro para la Transformación Digital. Se conocen de Valladolid, en donde De los Mozos pasó su infancia, empezó a trabajar en Renault y luego volvió como presidente de Renault España, y López fue secretario general del PSOE de Castilla y León.
Entre ambos tendrán que ir viendo cómo hacen crecer el tamaño de Indra, y parte de su estrategia pasa por fusionarse con Escribano, algo que fuentes de primera línea creen que se logrará cuando se pongan de acuerdo en el precio y en el momento de hacerlo.