Fundado en 1910
FOTODELDIA PEKÍN, 24/07/2025.- La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (d), posa con el presidente chino, Xi Jinping, y con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, durante el encuentro mantenido en el marco de la cumbre China-UE celebrada este jueves en la capital china. Leyen abogó este jueves por "reequilibrar" una relación entre Pekín y Bruselas que ha llegado a su "punto de inflexión". EFE/XINHUA / Xie Huanchi PROHIBIDO SU USO EN CHINA, REINO UNIDO E IRLANDA. CRÉDITO OBLIGATORIO. SOLO USO EDITORIAL

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa con el presidente chino, Xi Jinping, en una visita realizada el año pasadoEFE

La UE y China se distancian todavía más a pesar del reciente viaje de Sánchez al país oriental

El Gobierno chino amenaza con sanciones si la UE aprueba la Ley de Ciberseguridad que impediría el suministro tecnológico

No ha servido de mucho, al menos a nivel internacional, el viaje que la semana pasada realizó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a China ya que la relación de este país con la Unión Europea ha dado un paso más, pero a la contra, después de que el Gobierno chino informara este lunes de que adoptará las contramedidas correspondientes si la Unión Europea mantiene su nueva ley de ciberseguridad, presentada en enero y que, a juicio de Pekín, discrimina a las empresas chinas ya que coloca a este país como «proveedor de alto riesgo».

El Ministerio de Comercio chino remarca en su página web que la legislación que prepara Bruselas contiene «factores altamente subjetivos y arbitrarios» como la identificación de «países de preocupación en materia de ciberseguridad» y «proveedores de alto riesgo», que quedarían excluidos de las cadenas de suministro relevantes de la UE en 18 sectores, incluidos energía, transporte y TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación).

«Esto constituye un ejemplo típico de politización y de sobre aseguramiento de cuestiones comerciales y económicas», sostuvo.

También señaló problemas del proyecto como la violación del principio de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre el trato de nación más favorecida y trato nacional.

El gigante asiático también estimó que la ley excede la competencia del derecho de la UE y erosiona la autoridad de los Estados para gestionar asuntos de seguridad nacional, y consideró que podría causar un daño sustancial a las relaciones económicas y comerciales entre China y la UE o afectar gravemente a las cadenas de suministro globales.

China sugirió eliminar del proyecto las disposiciones relativas a conceptos como «países de preocupación en materia de ciberseguridad», así como suprimir o modificar sustancialmente los criterios para identificar a los «proveedores de alto riesgo» y las medidas restrictivas asociadas como la prohibición de realizar contrataciones tecnológicas en aquel país.

Lo cierto es que la Unión Europea ya advirtió al presidente español, Pedro Sánchez, después de que este adjudicara a la empresa china Huawei los servicios de 5G y la la gestión del almacenamiento de las escuchas telefónicas judiciales" el pasado verano.

De esta forma, en caso de aprobarse definitivamente la normativa comunitaria, Sánchez, que la semana pasada estuvo en China en un viaje eminentemente tecnológico, debería romper esos acuerdos, lo que podría suponer un palo gordo para las relaciones con el principal socio comercial de España fuera de la Unión Europea y su segundo proveedor de bienes, con importaciones superiores a los 50.000 millones de euros.

Y, por si quedara alguna duda, hasta el propio Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) avaló hace un mes el veto de la ley europea a Huawei. La Abogada General del TJUE considera que supone un «alto riesgo» y asegura que este tipo de exclusiones son compatibles con el Derecho comunitario.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas