Fundado en 1910
José Manuel Cansino

El poder blando del yuan chino: Pekín reta la supremacía del dólar

Si parte de la hegemonía económica de la némesis china, EE.UU., se basa en el uso generalizado del dólar, cualquier moneda que canibalice parte del pastel representa una amenaza

La moneda nacional china, el yuan o Renminbi, ocupa un espacio pequeño pero creciente en los pagos internacionales. El SWIFT, sistema internacional de pagos realizados a través de bancos impulsado por EE.UU. aunque con sede en Bélgica, informa a través de su RMB Tracker (el informe mensual que mide y analiza el uso internacional del yuan chino) que ya alcanza el 5 % de los pagos mundiales. Es una cantidad equivalente a unos 3 billones de dólares estadounidenses al mes. Si parte de la hegemonía económica de la némesis china, EE.UU., se basa en el uso generalizado del dólar, cualquier moneda que canibalice parte del pastel representa una amenaza.

En 2022, Rusia fue expulsada del SWIFT como sanción por su invasión de Ucrania. Lo que muchos suponían que estrangularía las finanzas rusas, tuvo como respuesta la creación por China de un sistema de pagos alternativo, el CIPS, por el que se vehicularon las transacciones entre Rusia, China y otros países que se fueron sumando. No obstante, el SWIFT sigue reportando información sobre el volumen de pagos internacionales que se realizan en las diferentes monedas.

Una jerarquía actualizada arroja la siguiente clasificación: el dólar estadounidense (USD), en el que se realizan entre el 46–48 % de los pagos globales, el euro, con una cuota del 22–24 %; la libra esterlina (GBP), entre el 6 y el 7 %; el yuan chino, 5 %; y el yen japonés, 3–4 %.

Cuando existen turbulencias internacionales, la jerarquía de monedas refugio es similar, pero no idéntica, a la clasificación anterior. Los ahorradores prefieren tener su dinero o activos financieros denominados en las siguientes monedas; dólar estadounidense, franco suizo, yen, euro y libra esterlina.

¿Cuáles son los pagos más importantes que se realizan en yuanes?

En primer lugar, el comercio bilateral que los países realizan con China y que se nuclea en importaciones chinas de materias primas (petróleo, gas, minerales, alimentos) y en exportaciones chinas de manufacturas (electrónica, maquinaria, automóviles, textiles).

En segundo lugar, las operaciones con swaps. Un swap de divisas en este contexto es un acuerdo entre dos países para intercambiar monedas distintas hoy y volver a intercambiarlas en una fecha futura a un tipo de cambio pactado. Necesita el respaldo de los bancos centrales de los países implicados. El Banco Popular de China mantiene más de 40 líneas de swaps con bancos centrales, utilizadas para financiar comercio, estabilizar liquidez en yuanes y para facilitar pagos bilaterales.

En tercer lugar, también se usa para facilitar inversiones y proporcionar financiación en mercados asiáticos orientadas a cubrir las emisiones de bonos «dim sum» (emitidos offshore en Hong Kong), las inversiones en la Iniciativa de la Franja y la Ruta, los pagos transfronterizos en el sistema CIPS (la citada alternativa china a SWIFT) y, en general, para facilitar la compraventa de bonos emitidos en yuanes fuera de China. Los países que mayor uso hacen del yuan son Rusia, Arabia Saudí, EAU, Brasil, Argentina, Sudáfrica, Hong Kong, Singapur y Pakistán.

Una parte central del creciente uso del yuan es el número de bolsas donde se negocian materias primas utilizando el yuan como moneda de cotización. Entre las más importantes están la Shanghai International Energy Exchange, en la que, además de cotizar petróleo y gas natural, se cotiza el asfalto y el cobre refinado; la Shanghai Futures Exchange, donde se negocian, además de metales industriales, oro y plata; la Dalian Commodity Exchange, que negocia materias primas agrícolas y productos petroquímicos; y la Zhengzhou Commodity Exchange, en la que, por ejemplo, se negocia en yuanes trigo, algodón y carbón.

En toda esta arquitectura de poder blando a través del protagonismo de las monedas, la salida de los Emiratos Árabes (EAU) de la OPEP –pilar histórico del petrodólar– también tiene su impacto. EAU es uno de los mayores proveedores de crudo a Asia y mantiene una relación económica muy estrecha con China. Fuera de la OPEP, EAU tiene más libertad para fijar precios, volúmenes y monedas de pago, lo que facilita los acuerdos bilaterales directos con China, los contratos de petróleo denominados en yuanes y el uso del sistema de pagos chino CIPS en lugar de SWIFT.

En definitiva, el dólar estadounidense sigue siendo la moneda de referencia de los pagos globales y la principal moneda refugio. Esto no debe hacer ignorar que el creciente uso del yuan represente una notable fragmentación monetaria como mínimo, a nivel regional.

  • José Manuel Cansino es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, profesor de San Telmo Business School y académico de la Universidad Autónoma de Chile / @jmcansino