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Adif necesitaría 34 años de beneficios para pagar su deuda
La AIReF advierte del elevado coste fiscal que supondría para el Estado una eventual reclasificación de la infraestructura ferroviaria ante su limitada capacidad para generar recursos
Treinta y cuatro años. Ese es el tiempo que necesitaría Adif-Alta Velocidad para amortizar toda su deuda si mantuviera el nivel de generación de beneficios del último ejercicio. La cifra, recogida por la AIReF en su última Opinión sobre Riesgos Fiscales, muestra la limitada capacidad de la entidad para generar recursos frente al volumen de obligaciones acumuladas y explica por qué el organismo vigila de cerca su evolución financiera.
En su última Opinión sobre Riesgos Fiscales, la institución señala directamente a la principal gestora de la red de Alta Velocidad. «Por el mayor coste fiscal que podría suponer una reclasificación de Adif-AV, resulta pertinente analizar en detalle su posición financiera», advierte el informe. En la actualidad, la entidad opera como una sociedad no financiera, pero si dejara de cumplir los criterios europeos que justifican dicha clasificación, su deuda pasaría a computar como deuda pública.
El análisis de la AIReF pone de manifiesto la debilidad de la compañía a la hora de generar recursos. Según el organismo, «la ratio de cobertura de deuda, definida como la relación entre el Ebitda y la deuda financiera, se sitúa en torno al 3 %, lo que indica que el foco de fragilidad se concentra en la capacidad de generación de fondos frente al volumen de obligaciones existentes».
«En términos equivalentes, ello supone que sería necesario reproducir la generación de Ebitda del último ejercicio durante aproximadamente 34 años para amortizar el endeudamiento actual». A ello se añade que la estructura financiera de la entidad refleja «una pérdida gradual de equilibrio entre recursos estables y activo no corriente».
Un patrimonio sólido
Pese a estos problemas, la AIReF también identifica elementos de fortaleza en la situación patrimonial de Adif-Alta Velocidad. El informe destaca que «el balance conserva elementos relevantes de solidez patrimonial», gracias al elevado valor acumulado de las infraestructuras ferroviarias que gestiona.
En concreto, la ratio de garantía de la entidad –que mide la relación entre activos y pasivos– «se sitúa de forma persistente por encima de dos», lo que implica que el valor de sus activos supera ampliamente el volumen de sus obligaciones financieras.
No obstante, la Autoridad Fiscal considera que el riesgo asociado a ADIF-AV merece un seguimiento específico debido al elevado impacto que tendría sobre las cuentas públicas una eventual reclasificación. Precisamente por ello, el organismo pone a la entidad bajo vigilancia dentro del capítulo dedicado a las empresas públicas y a los riesgos fiscales derivados de su situación financiera.