El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, en la presentación de resultados.
Gortázar (CaixaBank) cree que la inestabilidad política resta atractivo inversor a España
Avisa de que el crecimiento económico se va a desacelerar poco a poco y destaca el potencial de las stablecoins en el ecosistema financiero
La fragmentación política y la alta polarización que atraviesa España se han convertido en un freno para el desarrollo económico del país, comprometiendo su capacidad para consolidarse como un entorno verdaderamente 'investor friendly'. Así lo ha advertido el CEO de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, quien señala que la dificultad para alcanzar acuerdos políticos está impidiendo adoptar las reformas estructurales y la planificación a largo plazo que exigen las inversiones productivas.
A pesar de que la economía española muestra actualmente un crecimiento «real» y un ritmo de actividad muy superior al de sus homólogos europeos -impulsado por el turismo, la inmigración y los fondos europeos-, Gortázar avisa de que este empuje se irá desacelerando progresivamente a medio plazo.
Para el directivo, que ha intervenido en un desayuno organizado por Diario de Navarra-DN Management, el verdadero desafío no es atraer visitantes o mano de obra, sino captar un capital inversor que busca estabilidad institucional y seguridad jurídica a un horizonte de 15 o 20 años.
Gortázar ha sido tajante al analizar cómo la situación política actual afecta a la llegada de capital exterior. Según el ejecutivo, la inversión productiva no es de carácter especulativo («no es una inversión de 'hoy entro y me voy mañana'»), sino que requiere un marco regulatorio e impositivo predecible.
En su opinión, la fragmentación actual impide tomar decisiones cruciales para el futuro del país y el debate político actual dificulta los consensos a largo plazo. Por ello, ha avisado de los riesgos de una falta de planificación, ya que sin una hoja de ruta clara, España pierde la oportunidad de consolidar un cambio estructural aprovechando el buen momento del ciclo económico.
«Mientras tengamos un país con una fragmentación y una polarización tan alta, hay un problema básico: no estamos tomando esas decisiones de largo plazo que son importantes en una hoja de ruta del país», afirmó Gortázar.