El ex presidente de Correos Juan Manuel Serrano.
Así fue el desembarco de Leire en Correos auspiciado por Serrano: desconfianza y apariencia de chanchullos
La unidad de la Guardia Civil profundiza en la estrecha relación entre el expresidente de la compañía y la fontanera, cuya sospechosa actividad veníamos describiendo en El Debate desde hace más de un año
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil revela en su último informe que situar a Leire Díez con un cargo en Correos era una cuestión «estratégica» para los investigados por la trama de las mordidas de la SEPI, entre los que se encuentran su ex vicepresidente, Vicente Fernández, y el empresario Antxon Alonso, e incide en cómo el ex presidente de Correos entre los años 2018 y 2023, Juan Manuel Serrano, «participó activamente en el nombramiento».
Cuando se incorporó a Correos en noviembre de 2021, Leire Díez venía precedida de una aureola compleja. Años atrás había sido teniente de alcalde del ayuntamiento de Vega de Pas (Cantabria) y vicepresidenta de la Mancomunidad de los Valles Pasiegos. Con fama de marrullera, violenta y activista en las redes, llegó incluso a llamar «cachorros de hienas» a los miembros de Nuevas Generaciones del Partido Popular. En el pueblo la denunciaron a ella y a su marido por amenazas e insultos a los vecinos, como puede verse en este artículo del Diario Montañés.
Díez se metía en negocios que no tenían nada que ver con su función de directora de Filatelia
Con estos precedentes, no es de extrañar que cuando llegó a Correos más de uno optara por evitarla. Juan Manuel Serrano, presidente entonces de Correos, ex jefe de gabinete y amigo de Pedro Sánchez, la fichó como jefa de Relaciones Institucionales de la Vicesecretaría General y del Consejo. En este cargo duró cuatro meses. Luego fue nombrada directora de Relaciones Institucionales, Filatelia, Estudios y Futuro. Filatelia es un negocio pequeño en Correos: de unos 10 millones, frente a los 1.600 millones que factura toda la compañía. Pero su misión sería ejercer de fontanera y de otras cosas. Cuentan fuentes de la empresa que desde este puesto aprovechaba cada acto de su departamento para hacer campaña en favor de Serrano, ya entonces con mala fama por su muy deficiente gestión económica de la compañía.
Serrano introdujo a Díez a través de contactos políticos que la vendían como militante y activista destacada del PSOE en Cantabria. En el tiempo que estuvo en la empresa, demostró un desconocimiento absoluto en los cargos encomendados, según fuentes de la compañía. Su última función fue coordinar la maltrecha red de oficinas, que tuvo unos resultados catastróficos y sembró el desánimo y la desmoralización en una gran mayoría de jefes intermedios y de personal básico de las oficinas.
Su etapa como gestora de la red de oficinas ha sido la peor de los últimos tiempos junto con la llevada a cabo por Manuel Zapatero, que fue despedido. Según fuentes internas, se caracterizaron por contratar proveedores y poner en marcha «ocurrencias» que les daban apariencia de «chanchullos». Entre los más destacados en los que estuvo Díez resaltaron los relacionados con Correos Cargo (los ruinosos aviones que alquilaba Correos para envíos de paquetería a otros países) y la adjudicación de la limpieza de las oficinas de Correos. Ninguno de los dos tenía nada que ver con el negocio que dirigía Díez (la filatelia), pero ella estaba allí, algo que justifica aún más su papel de fontanera enviada por Serrano. En el caso de Cargo estaba muy metida en el argumentario jurídico que habría que manejar ante las demandas que llegarían por los previsibles incumplimientos en este servicio. En las limpiezas, la contratación de Limpiezas Córdoba fue por concurso, como no podía ser de otra manera. Ella acercó o puso en contacto a personas de esta empresa para que se presentase al concurso. Cuando empezaron los problemas de servicio y calidad, medió para tratar de llegar a algún acuerdo. Esto sorprendía porque no tenía nada que ver con su puesto de directora de Filatelia.
Serrano mantuvo a Díez en puestos claves de su directiva en julio de 2023, el momento en el que se celebraron las últimas elecciones generales
Manuel Zapatero había sido subdirector de Correos cuando gobernaba José Luis Rodríguez Zapatero, en torno al año 2010-11. Fue despedido e indemnizado, y Juan Manuel Serrano lo contrató de nuevo en el año 2021, al parecer debido a su parentesco familiar con un sindicalista que no era de CCOO ni UGT. Zapatero puso de nuevo la red de oficinas patas arriba y Serrano aprovechó algún desliz para incoarle un expediente disciplinario y despedirle a principios de mayo de 2023. A final de ese mes fue sustituido por Leire Díez al frente de la red de oficinas. Aunque no fue nombrada oficialmente, compatibilizó este cargo con su responsabilidad en Filatelia. En la empresa dicen que Zapatero hundió la red y Díez le dio el descabello.
Serrano mantuvo a Díez en puestos claves de su directiva en julio de 2023, el momento en el que se celebraron las últimas elecciones generales. También aterrizaron en ese momento otros simpatizantes del PSOE.
Díez salió de Correos en la reorganización que ha llevado a cabo el nuevo presidente, Pedro Saura, que llegó a su puesto en diciembre de 2023. Fue de las primeras en salir.