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Pedro Sánchez y Carlos Cuerpo, junto a Yolanda Díaz

Pedro Sánchez y Carlos Cuerpo, junto a Yolanda DíazGTRES

La OCDE desmonta el triunfalismo laboral: los salarios reales están un 2 % por debajo de 2021

Mantenemos un paro del 10,3 %, baja productividad y enormes brechas regionales

El nuevo informe de la OCDE Employment Outlook 2026 deja una fotografía de España bastante menos complaciente que la que nos recuerdan desde las tribunas gubernamentales. Seguimos teniendo demasiado paro, salarios estancados y enormes diferencias entre territorios.

Empecemos por lo bueno. La tasa de paro ha caído hasta el 10,3 %. Harina de otro costal sería ver que la contratación pública ha subido algunos meses y la privada se destruye, pero no nos despistemos, que de eso nada dice el informe. Y también resulta positivo que la tasa de empleo de la población entre 15 y 64 años ha alcanzado el 67,3 %. Vamos, que hay más personas dispuestas a trabajar y más personas trabajando.

Pero la poca mejoría que hemos tenido parte de una situación tan mala que todavía estamos muy lejos de poder celebrar nada. España continúa registrando la tasa de paro más elevada entre las grandes economías de la OCDE y más que duplica el promedio, situado en el 4,9 %. La tasa de empleo española también se mantiene 4,8 puntos por debajo de la media.

Además, crear empleo es positivo, pero no todos los empleos aportan la misma productividad, estabilidad, ni remuneración. Una economía puede sumar trabajadores gracias al crecimiento de la población, el turismo, la hostelería o los servicios de bajo valor añadido y, al mismo tiempo, avanzar muy poco en renta por habitante. Contar personas ocupadas sirve para conocer una parte de la historia. Para saber si un país prospera hay que observar también cuánto produce y cuánto puede comprar cada trabajador. Por eso el PIB per cápita sigue estancado por mucho que se quiera sacar pecho por el crecimiento del PIB agregado. Si producís 10 y sois 10 personas es lo mismo que producir 20 siendo 20.

De hecho, los salarios reales se encuentran un 2 % por debajo del nivel del primer trimestre de 2021. Han pasado cinco años y el asalariado español medio sigue sin haber recuperado el poder adquisitivo.

Además, según cálculos que contaremos en otra ocasión, si sumamos la mayor carga impositiva, nos estamos yendo a salarios reales que caen más de un 5 %.

El informe también afea el estancamiento de la productividad, lo que hace que la OCDE estime que los salarios seguirán estacados este 2026 y el 2027.

Si sumamos la carga impositiva, la caída de los salarios reales alcanza el 5 %

Y, para más inri, España también se sitúa en el tercio de países con mayor protección regulatoria frente al despido y cuenta con algunas de las restricciones más severas a la contratación temporal. Esa protección quizá beneficie a quien ya ocupa un puesto estable, pero eleva mucho el coste y el riesgo de contratar a jóvenes, parados de larga duración o trabajadores con menor experiencia. Nuestro mercado laboral lleva décadas dividido entre quienes están dentro y quienes esperan una oportunidad en la puerta.

El problema español no puede medirse por el número de contratos firmados. Hay que medirlo por la riqueza generada por trabajador y por el salario real que llega a final de mes. Mientras esas dos variables sigan estancadas, el llamado milagro laboral tendrá mucho de titular gubernamental y bastante menos de realidad.

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