La planta atómica de North Anna, gemela tecnológica de Almaraz en EE.UU., operará al menos hasta los 80 años
Una central nuclear de EE.UU. deja al Gobierno sin argumentos técnicos para cerrar Almaraz
El CSN se reunirá el próximo jueves para votar el informe favorable de los técnicos para extender la vida de la planta
El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear tiene previsto reunirse este jueves con un asunto clave sobre la mesa: el futuro de la central nuclear de Almaraz. Los cinco integrantes del pleno votarán, salvo decisión de última hora, el informe técnico sobre la extensión de la vida útil de la planta atómica extremeña.
El documento, de cerca de 600 páginas, es favorable a extender las operaciones de la instalación hasta 2030, como solicitaron sus titulares, Iberdrola, Endesa y Naturgy, en octubre de 2025. Fuentes internas del CSN trasladan que, con el informe sobre la mesa, «lo previsible es ampliarla por motivos técnicos», lo que enviará la pelota al Ministerio de Transición Ecológica.
El ministerio de Sara Aagesen tomará una decisión sobre la prórroga «en dos meses», según confirmó la semana pasada el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana. El Ejecutivo será entonces quien decida, aunque el visto bueno técnico, junto con la renuncia de las empresas eléctricas a una rebaja de la tasa Enresa que afecta a las centrales le pondría difícil justificar una negativa.
Más aún tras el apagón del 28 de abril de 2025, «que ha puesto de manifiesto que tiene que haber potencia síncrona en el sistema», explican las fuentes, que es precisamente la que ofrecen las centrales nucleares, junto con las hidroeléctricas y los ciclos combinados de gas.
Fuentes del CSN conocedoras del informe técnico ponen como ejemplo de que Almaraz está lista para continuar operando el ejemplo de su «gemela» en Estados Unidos. Las unidades 1 y 2 de la planta de North Anna, en Virginia, cuentan desde 2024 con autorización de la Nuclear Regulatory Commission (NRC), el CSN americano, para operar durante al menos ochenta años.
La instalación es «referente en diseño de las centrales nucleares españolas Almaraz I y II y Ascó I y II», según Foro Nuclear, la asociación que integra a las principales empresas del sector nuclear en España. Ambas instalaciones emplean reactores de agua a presión (PWR) de tecnología estadounidense Westinghouse.
«Si en EE.UU. se ha aprobado para 80 años, aquí autorizar hasta los 47 es muy sencillo», trasladan las fuentes. Si no se autoriza la prórroga, Almaraz I, puesta en servicio en 1981; y Almaraz II, en 1983, dejarán de operar el 1 de noviembre de 2027y el 31 de octubre de 2028, respectivamente.
Fuentes oficiales del CSN no dan por hecho que la aprobación se produzca esta semana, recordando que ya la semana pasada se decidió posponer el debate por la petición de aplazamiento de uno de los cinco consejeros del órgano que preside Juan Carlos Lentijo. El CSN celebrará otra reunión el jueves de la próxima semana, la última antes de la pausa vacacional, y en el sector se da por descontado desde hace meses que la decisión se conocerá antes de que termine este mes.
En una entrevista con El Debate la presidenta de Foro Nuclear, Marta Ugalde, confirmó el pasado junio que era «muy positiva» respecto al dictamen sobre Almaraz, poniendo como ejemplo precisamente la autorización otorgada a North Anna. «Almaraz, además, tuvo la cualificación de excelencia operativa en 2020 y en el 2025, con lo cual cumple todos los requisitos para continuar operando», trasladó Ugalde a este periódico.
Desde Foro Nuclear recuerdan también que Europa está recomendando «claramente» que no se cierren prematuramente este tipo de instalaciones, tras las crisis energéticas desatadas a raíz de la invasión rusa de Ucrania y la más reciente guerra entre EE.UU. e Irán y su impacto sobre el Estrecho de Ormuz.
Además de los dos de North Anna, otros 21 reactores nucleares han recibido ya autorización de la NRC para operar durante ochenta años, y otros 72 cuentan con autorización para operar sesenta o más años, incluyendo la de Three Mile Island, célebre por el accidente de 1979.
Almaraz es la central energética que más electricidad produce, cubriendo aproximadamente el 7 % de la demanda eléctrica anual de España, el equivalente al consumo de cuatro millones de hogares. La central tiene además más de 4.000 empleos directos, configurándose como uno de los principales económicos de Extremadura.
La instalación realiza inversiones de 50 millones de euros al año para su puesta a punto, y su última recarga, realizada en mayo, ha sido «de continuidad», actualizándose numerosos equipos como el alternador, que podría operar durante 20 años más.