El misterio de Marruecos, el país que ha disparado la venta de diésel a España sin tener refinerías, tiene los días contados
El misterio de Marruecos, el país que ha disparado la venta de diésel a España sin tener refinerías, tiene los días contados
Rusia, país del que la industria sospecha que procede el carburante, acaba de prohibir su exportación para contener una creciente crisis de combustible
Un misterio tiene intrigado al sector energético: ¿Por qué se ha disparado la importación de diésel de Marruecos en los últimos meses? Según los datos más recientes de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos, Cores, el país norteafricano se ha colado, en octava posición, entre los diez principales suministradores de diésel en lo que va de año, con la llamativa singularidad de que el país carece de capacidad de refino.
La única planta del país, la refinería de Mohammedia (gestionada por la empresa La Samir y ubicada a 25 km de Casablanca), fue liquidada judicialmente y paralizó su actividad. De hecho, para su consumo interno, el mercado marroquí depende de la importación de productos derivados del petróleo.
Pese a ello, España ha importado 162 toneladas en lo que va de año –hasta mayo– y 175 el año pasado, año en el que se alcanzó el máximo de una serie histórica muy joven. Las importaciones desde Marruecos empezaron en 2020, sin que haya registros de que antes de esa fecha haya llegado ni un solo litro procedente de ese país a nuestras costas.
El sector en realidad sospecha, aunque no lo confirma, que el carburante procede de Rusia, como adelantó Cinco Días. «Todo el mundo lo sospecha, porque si viniera de cualquier otro lado, se importaría como procedente de ese origen», explican fuentes del sector a El Debate.
La Unión Europea prohibió importar diésel y otros productos petrolíferos refinados de Rusia desde el 5 de febrero de 2023. Una medida que se adoptó como parte del paquete de sanciones por la invasión de Ucrania.
El misterio, sin embargo, parece tener los días contados, dado que Rusia acaba de prohibir la exportación de diésel para contener una creciente escasez de combustible dentro de sus fronteras.
La medida, anunciada el 8 de julio, llega en medio de una creciente presión sobre el sistema energético ruso, afectado por los continuos ataques de Ucrania contra refinerías y depósitos de combustible. En algunas ciudades del país, como San Petersburgo, se han registrado en las últimas semanas largas colas y falta de suministro, y un importante empeoramiento de la situación, según AFP y Reuters.